El frío más crudo en mi memoria sigue siendo el de Cuba.
Mañana habrá quien, frente al mar, cuente mejor estas cosas. Mañana.
Ahmel Echevarría ha desarrollado una destacada trayectoria en la literatura y el periodismo. Su obra ha sido reconocida con numerosos premios, entre ellos, la Beca de la Fundación CINTAS 2025.
Hermoso, provocador e irreverente, siempre a la busca de su propio Antínoo, como el emperador desde cuya máscara nos dijo tantas verdades la Yourcenar.
“¡Abrí la boca y algo del chorro brillante me cayó en la boca! Salado. Definitivamente la orina es de sabor salado. Me orinaste. Perverso”.
La posición hipócrita de las autoridades culturales cubanas queda expuesta: predican inclusión mientras practican la exclusión.
¿Qué se ama cuando se ama un país? ¿Un territorio, una lengua, una memoria, una costumbre? ¿O una idea que exige permanencia?
Un mecanismo de autodefensa me obligó a compartimentar a mi propia madre, sabiendo que nunca más podría confiar en ella.
Una poesía que planteara la realidad del hombre viviendo íntimamente su vida en el seno de la sociedad a partir de la perspectiva del yo.
¿Por qué, tras una victoria trascendental sobre Brasil, el argentino Lionel Scaloni insinúa la posibilidad de dejar su cargo de seleccionador?
Queda entonces la Revolución, pero no como un movimiento reaccionario de retorno a una identidad perdida en África, sino como inmersión en los Orígenes.
La activista Calla Walsh, detenida por protestar violentamente ante Elbit Systems en NH, se enfrenta a cargos de disturbios y sabotaje.
Azatbek Omurbekov, conocido como “El carnicero de Bucha”, y el cabo de la Guardia Daniil Frolkin han sido sancionados por su implicación en las ejecuciones extrajudiciales de civiles.
A partir del 30 de noviembre, EE. UU. eximirá el requisito de visado a 41 países, incluyendo a Israel.
El pasado 10 de octubre el gobierno organizó ridículos actos de repudio contra intelectuales, periodistas y artivistas. El día que se celebra la independencia de Cuba. Carlos Manuel de Céspedes libera a sus esclavos y, 152 años después, la policía política cubana pone cepos al que piensa diferente, al que se rebela o alza la voz.