Somos la misma niña. Yo, en mi origen divino, estelar. Tú, como parte de esta Tierra de sufrimiento.
Somos la misma niña. Yo, en mi origen divino, estelar. Tú, como parte de esta Tierra de sufrimiento.
No hay mejor ni peor metáfora que la de ese animal “fajado por Dios, que entra poderoso en el desfiladero”, para observarme a mí mismo en un devenir. El de Cuba. O, mejor, el de la Revolución.
Una agonía merecedora de la altura griega de la palabra ʻtragediaʼ: la persistencia de un héroe ante una fuerza insuperable que lo confronta.
No es posible que las iglesias celebren gozosamente la Navidad cuando millones de individuos viven aterrados.
Es increíble lo que puede hacerse cuando el ensueño se parece a la enajenación.
Anamely Ramos es historiadora del arte, profesora y curadora. El gobierno cubano, tras impedirle el regreso al país, la ha obligado a permanecer en el exilio.
La jefa de gabinete de la Casa Blanca ante el segundo mandato de Trump.
Ellos no van a repetir la historia. Tienen buena la vista y hábiles las manos.
Si Fidel no la podía a tocar, Celia no quería que nadie más en el mundo pensara en ella.
La ruta 28 fue acaso la primera que desapareció con la Revolución. De Correos a Buenavista, en La Habana. Pero ahí continúa esta ruta 28 en específico, con sus 82 expedicionarios a cuesta y sus metales restallando bajo el flash de la cámara. Es maravillosa. Una mole de plata sobre el papel.
Lewiston, Maine, conmocionado tras un trágico tiroteo que deja 16 muertos y decenas de heridos. Las autoridades inician una persecución del sospechoso, Robert Card.
Israel insiste en una posible invasión terrestre de Gaza, mientras se teme que el conflicto se extienda más allá de Oriente Próximo.
El ascenso de Mike Johnson a presidente de la Cámara retrata a un estratega que ha aprovechado la discreción ante la ostentación política.
Sexos lamidos: falo expuesto a la boca glotona, vagina expuesta a la boca de grandes labios.
¿Son los lingotes de oro encontrados en la casa y el Mercedes Benz descapotable de 60 000 dólares motivos suficientes para acusarlo?
El virus (y su efecto mediático) está haciendo estragos desde hace meses, pero seamos justos: este microorganismo nos ha traído beneficios a algunos mortales: sosiego, permanencia en el hogar, preparar con calma los alimentos, dormir lo necesario, pasar más tiempo con quienes amo… Y he aquí que de pronto estoy pensando en animales.