“We’re talking to Cuba right now… Me pregunto ahora qué irán a decir los que siempre se han opuesto a un diálogo con el régimen”.
“We’re talking to Cuba right now… Me pregunto ahora qué irán a decir los que siempre se han opuesto a un diálogo con el régimen”.
Me impactó su prosa limpia y sencilla, las descripciones precisas, entre poéticas, desgarradas y agudas, al pintar travesías y horrores sin sensiblería ni victimismo.
Cuando las circunstancias precisas lo exigen, todos somos capaces de relativizar el apego a la ley moral y al concepto universal de lo bueno.
Se nos llena la sangre de esperanza, espíritu de fuerza y lucha con todos esos videos de apoyo que tienen de fondo el escenario de ‘El 4tico’.
Un aspecto esencial de la condición humana: la fragilidad de todo aquello que creemos sólido.
El Tapón del Darién fue alguna vez considerado intransitable. Ahora cientos de miles de migrantes se arriesgan a atravesar un terreno peligroso, a sufrir violencia, hambre y enfermedad para llegar por medio de la selva hasta Estados Unidos.
Cuando el mito no se revisa, no se reescribe de acuerdo a los tiempos que cambian, se vuelve fantasma y, como tal, vuelve.
Hay que vivir una odisea para que el regreso al origen sea posible.
Imaginé las aguas del estrecho que separa la costa norte de Cuba y los cayos y playas de Florida. Imaginé las balsas y balseros que no lograron llegar.
La crisis energética no solo revela vulnerabilidades estructurales acumuladas, sino que también expone la fragilidad del ecosistema cultural.
Para el Kremlin, las revoluciones de colores representan el ejemplo por excelencia del soft power occidental empleado con fines geopolíticos.
Hoy no puedo escribirte desde el optimismo. No puedo escribirte desde la felicidad. Te escribo dolido, no te lo voy a negar.
El ODC expone la paradoja de esta movilización diplomático-cultural que pretende representar a “todos los cubanos”, homogenizados bajo la horma ideológica del gobierno cubano.
El animalario de Jorge Camacho es el más amplio y variado dentro del surrealismo cubano.
La idea de una Revolución que no había llegado hasta sus últimas consecuencias oponía un expediente de violencia política a los instrumentos que brindaba la democracia.
El legado inconcluso del conflicto que moldeó la política actual.
Independent: “Dos buques navales rusos han atracado en el puerto venezolano de La Guaira”.
“Me sentí como si estuviera hablando con León Trotsky en los años previos a la Revolución rusa”.
Julio Llópiz-Casal (La Habana, 1984) es artista visual, escritor y activista. Vive exiliado en España.
El escritor y profesor Michael H. Miranda conversa sobre el trabajo de Hypermedia y los autores, que a su juicio, representan mejor el catálogo de la editorial.
“Soy un animal sexual y me cansé de no poder capitalizar mi cuerpo. Me apetecía hacer este tipo de trabajo. Es algo que me hace sentir bien, porque no me siento violada”, expresaba en sus redes sociales la hija adoptiva de Steven Spielberg, lanzada recientemente al estrellato del porno.
En Virtudes, se grita. En Concordia, dos chiquillos se fajan a los piñazos. En Ánimas, se sobrevive.
“Son intelectuales orgánicos respecto a una hegemonía política sustentada en lo contrario que dice defender”.
Viajar, también, es perder. Abandonar lo último que las manos de tu madre han tocado.
Hoy en día, incluso utilizar el término “discapacidad” se torna despreciativo y estigmatizador a la luz de nuevos enfoques del pensamiento y de los derechos humanos.
En medio de un panorama tan baldío como el que vivimos, a la sombra de una pandemia y un contexto que proyecta un porvenir titilante, de incertidumbres, Adonis Ferro incita a recordarnos como perdedores.
“No estoy muy segura de ser una poeta cubana, aunque haya nacido en Cuba y la comunidad de poetas cubanos de Miami me haya adoptado como una de los suyos sin cuestionarse demasiado mi pertenencia”.
La política de Trump sobre Ucrania parece errática y enigmática. Pero podría estar siguiendo una estrategia muy precisa, formulada por Curtis Yarvin.
Archivo Cuba acaba de concluir un largo y exhaustivo esfuerzo para revisar el número de muertes por causas políticas durante la dictadura de Fulgencio Batista (1952-1958).
Todo lo que tenía alguna relación con La Hora de Cuba fue puesto bajo la lupa agresiva de esa cosa llamada Seguridad del Estado. Especialmente mi esposa, mis padres, y colaboradores muy cercanos del proyecto, como Sol García e Iris Mariño, sufrieron con más fuerza la represión.
“Ahora lo que me falta es un país. Me falta un país con cuatro gatos, una madre y un mar. Eso es lo que estoy buscando”.
El cine cubano, que ganó popularidad y fama en el pasado, es cosa del pasado y que no es probable que se regrese a los “tiempos dorados”.
“Me autodenomino como una artista transdisciplinaria, porque con lo que hago, intento que atraviese las fronteras de lo uno o lo otro. Hago converger el videoarte, la fotografía, las instalaciones, la escritura, el teatro y lo performativo, pero no hay una barrera”.