Es muy probable que este sea el último de mis posts publicados en mi muro de Facebook. Muchas gracias a quienes hayan leído alguno de ellos.
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Los 250 años de Estados Unidos eran equivalentes a los cero años que los cubanos hemos vivido en democracia.
“Cada vez se oye más a la gente decir: ‘Acabemos con esto de una vez. Si tiene que pasar, que pase mañana’”.
La legitimidad ya no emana de la capacidad del poder para producir bienestar, sino de su capacidad para señalar un enemigo común.
Un año después, los expertos evalúan el conflicto entre israelíes y palestinos.
Cuando empujaba hacia arriba, su clítoris se frotaba contra una fuerza ciclónica, y cuando se dejaba caer, un peso descendía sobre su vientre y la hacía resoplar.
Yo sé que mami quiere matarla, romperle el pescuezo pelado y hacer sopa, arroz, comida para una semana, pero Javi le pidió que la cuidara.
No tenemos por qué temerle al coco del macartismo, sino, más bien, mantener a raya el espectro del rojismo.
El informe confunde comunismo con antiamericanismo y da por hecho que la Guerra Fría no ha concluido.
Creer en esa escritura que mastica, escupe, recoge, insiste, y en su desgarramiento que dignifica todo lo humano.
“Lo ve todo, lo siente todo, y nos ofrece una lente ya curada para interpretar dimensiones novedosas”.
¿Cuántas guerras tienes que parar para que te den el Nobel? Quizás solo una, my President, la que ha dividido a este país entre los tuyos y los demás.
Doctor House es Sherlock. Doctor Wilson es Watson. Eso lo sabe todo el mundo.
¿Quién es Orestes Hernández? Nadie sabe, se fue a la guerra y necesita tener cuidado.
Una escritura donde la realidad, aun cuando abruma, termina por exaltar la voz de quien escribe.
Tiene que ver con el pasado reciente de Cuba y, por lo tanto, con una posible y postergada reescritura del futuro.
La fuerza estadounidense no sacará a Maduro del poder, pero la diplomacia estadounidense quizá sí.
El presidente ucraniano tenía una única tarea. Falló en ella.
El héroe de Ucrania corre el riesgo de convertirse en una figura trágica.
Eliécer Ávila (Puerto Padre, Cuba, 1985) es activista por los Derechos Humanos, analista, comunicador y empresario. Vive exiliado en Miami.
“Soy un animal sexual y me cansé de no poder capitalizar mi cuerpo. Me apetecía hacer este tipo de trabajo. Es algo que me hace sentir bien, porque no me siento violada”, expresaba en sus redes sociales la hija adoptiva de Steven Spielberg, lanzada recientemente al estrellato del porno.
Admitir que los principales consumidores, y advertir de aberrados sexuales y pedófilos, perjudica el negocio. Así que YouTube Kids ha decidido restringir los comentarios y el número de views como principal medida. En otras palabras: ha determinado ocultar, vendar, tapar con un dedo este hecho.
Acabar con la Revolución Cubana sería un golpe de efecto para el único presidente yanqui que ha ocupado durante dos períodos no consecutivos el 1600 de la Avenida Pennsylvania.
Reinaldo Echemendía continúa gozando de los privilegios otorgados a un ícono del ‘establishment’ cultural cubano, mientras sus víctimas solo enfrentan el trauma del abuso.
Algunos solo tienen un día tras otro: la resignación o el silencio.
‘Siento que he cumplido conmigo mismo, que no me he quedado callado o cruzado de brazos ante las cosas que me molestan.’
“Mi rutina diaria en Miami es muy simple: casi todo mi tiempo lo dedico a pintar”.
“Espero ser lo más sincera posible cuando te hablo de las agonías, tristezas, pero también de lo sensual, lo empoderado, del amor y el desamor”.
“¿Crees que la Revolución va a seguir permitiendo que vivas sin trabajar, escribiendo a máquina el día entero con la pinga parada?”.
Miedo no a volar, sino a no volar. A escuchar mi nombre por los altavoces. Que algún papel, una firma, algún trámite faltante no permitieran que el avión despegara y entonces yo no pudiera salir de Cuba.
“Un poema limpio y aseado será siempre un poema hermoso. ¿Cuánto escondemos detrás de las palabras? Quiero romper ese vínculo dictatorial entre el orden de estas líneas y tus ojos”.