Una invitación voluptuosa y celebratoria para cerrar 2024. Que, en medio del páramo, el espíritu de la Navidad los arrope en los tiempos por venir.
Una invitación voluptuosa y celebratoria para cerrar 2024. Que, en medio del páramo, el espíritu de la Navidad los arrope en los tiempos por venir.
El decreto amplía esta oportunidad no sólo a los militares, sino también a sus familiares directos, incluidos cónyuges, hijos y padres, ofreciéndoles una vía rápida hacia la ciudadanía.
Los asesinatos selectivos en Líbano e Irak y el recrudecimiento de los conflictos entre Israel y Siria indican un peligroso escenario hacia una posible guerra a gran escala.
Dejar solo el templo en los días de fiesta es desertar de las banderas de la patria; y ¡de la patria puede tal vez desertarse, mas nunca en su desventura!
Pasajes de la novela ‘De amores y guerras. Cuba y España’ (Verbum, 2024), que será presentada en la librería Books & Books (Coral Gables) el 24 de enero de 2025 .
El ODC alerta sobre las complicidades tácticas que están dispuestos a llevar adelante determinados agentes de influencia que instrumentan el arte para encubrir las demandas de una mayoría silente.
Y yo, bueno, yo lo sabía todo sobre ‘One Piece’.
Las aterradas palabras de un cuento de Julio Cortázar son el espejo de otras palabras dichas en un discurso de Fidel Castro escuchado por el escritor a su llegada a Cuba. Las similitudes entre el cuento y el discurso saltan por doquier. ¿Qué hacer entonces con tanto compromiso ejemplar? ¿Con la “Policrítica a la hora de los chacales”? ¿Con “Reunión”? ¿Con El libro de Manuel?
‘Delivery’ es una entrega de la serie ‘Cosa seria’, una columna de opinión del artista Omar Santana, en ‘Hypermedia Magazine’.
“El próximo sábado 28 de mayo, a las once de la mañana y en la Feria del Libro de Madrid, el escritor Alberto Muller presentará sus libros ‘¿Por qué Fidel abandonó al Che?’ y ‘¡Pobre Cuba!’. Dos libros que, estoy convencido, deberían estar en el librero hogareño de todos los cubanos”.
Hablar, en Cuba, de la carne, es viajar a tres regiones conexas y aposentarse en ellas simultáneamente: la carne sexualizada, la carne trucidada (asesinatos, feminicidios en su inmensa mayoría) y la carne comestible, que deviene cada vez más un manjar incorpóreo.
Salvo contadas excepciones, el cine cubano continúa siendo hoy más de lo mismo. Dos filmes nacionales, proyectados el pasado año reafirman esa persistencia estéril en un decadente paradigma realista, en una estética de la repetición que el espectador consume como parte de un ritual en la luneta.