Chago es la viva estampa de un maduro díscolo con cara de garzón.
El atentado tuvo lugar en un barrio chií de Beirut, conocido por ser un bastión de Hezbolá, lo que puede desembocar en una guerra total en la frontera norte de Israel.
María A. Cabrera Arús aborda en sus investigaciones el impacto de la cultura material en la legitimación de regímenes socialistas. Es creadora y gestora del proyecto Cuba Material, un archivo de la cultura material cubana.
“Vivimos en un momento liminar; más temprano que tarde se impondrá una noción de lo universal en su sentido fuerte, tradicional, que no distinguirá ni credos, ni culturas, ni filiaciones”.
Los campamentos de verano pretenden camuflar, con dinámicas de socialización y experiencias “únicas”, el diseño y transmisión de antivalores alineados al discurso oficial.
Capítulo del libro: ‘Rusia: el regreso de la potencia’, de David Teurtrie (Hypermedia, 2024).
“Sus frases, no por conmovedoras, dejan de ser asfixiantes. Martí es tan agónico como emancipador”.
“La frase martiana que sí se podía leer en toda aula cubana era aquella que prescribía la finalidad que debía tener la cultura: la libertad. Ser cultos para ser libres”.
Terrible amanecer con la muerte. Con la noticia de la muerte de un amigo, quiero decir.
Cada una de las palabras que José Kozer estampa se asemejan a una fruta, a un pedazo de carne, a un pargo, a una ostra, y a veces la semejanza es tan grande que uno termina por confundir el sonido con el objeto.
‘Disfraz’ es una entrega de la serie ‘Cosa seria’, una columna de opinión del artista Omar Santana, en ‘Hypermedia Magazine’.
La Cuba de Fidel Castro se convertiría en un eje fundamental en el sistema soviético de política exterior durante la Guerra Fría; la Isla actuaría como un agente —a veces díscolo— de los intereses soviéticos en la región y en el Tercer Mundo.
“El retorno ruso tiene que ver con una idea muy fuerte: el peligro central para los intereses de Rusia es EE.UU. Esta idea nunca ha desaparecido”.
La orden de combate del gobierno cubano el 11 de julio se ejecutó con mayor rigor contra los que el propio Miguel Díaz-Canel llamó “marginales”, que no son más que aquellos más humildes.