¡Oh, Habana! Tus hijos lloran tu impotencia… / ¡Oh, Habana! Tu destrucción irreemplazable…
Poesía
La distancia entre el martirio y lo ameno
Otra vez las notas del himno patrio / acompañando los rudos afanes / del déspota con sus sumisos clanes / de guerreros.
Viajeros
La noche del regreso, cuando se acuestan con sus mujeres, / piensan que han adquirido músculos sobrenaturales / y actúan como negros sencillamente abyectos.
Poe Cid por Poe Cid
Aquí se ama al prójimo en tono de protesta / o se te pudre la ropa sobre el muerto.
Monólogo del maestro ante el niño
Por todo lo que ignoro. Sí. / Por todo lo que ignoro / y por lo que, sabiendo, no te di.









