“Ciento setenta y dos años parecen ser mucho tiempo para mantener vivo el recuerdo de una persona”.
“Ciento setenta y dos años parecen ser mucho tiempo para mantener vivo el recuerdo de una persona”.
30 bebés prematuros, que se encontraban en el hospital Al Shifa, de Gaza, fueron evacuados con urgencia a Egipto para recibir atención.
Más de un millón de personas se manifiestan en Madrid contra el gobierno de Pedro Sánchez, en protesta por su ley de amnistía y las amenazas contra el Estado de Derecho.
Sólo dos detalles han impedido que el presidente cubano Miguel Díaz-Canel sea un invitado de honor en el Congreso estadounidense.
Deberíamos dejar a los basureros que nos gobiernen: peor que la actual dirigencia del país no lo van a hacer.
Esperar que a partir del 20 de enero las aguas vuelvan a su nivel y la retórica de perros ladrándose patio de por medio vuelva a ser lo corriente.
Me digas lo que me digas, baile contra quien baile, yo siempre voy a subir la apuesta y a trastocar la lógica del juego, maldita sea.
Una movida hueca, que sólo refuerza el trágico ciclo de las relaciones EUA-Cuba.
Capítulo del libro ‘Historia de la música popular cubana. De las danzas habaneras a la salsa (1829-1976)’, de Antonio Gómez Sotolongo (Hypermedia, 2024).
Describir un día de mi vida de escritora no es intimidad. El día de una escritora sucede cuando encarcelan sin razón a otra escritora. En ese momento tiene lugar un íntimo desgarramiento que es más importante que cualquier oficio relacionado con las letras y los mitos y la literatura y esto de ‘Escritorxs en pandemia’.
El manifiesto lanzado por el 27N se constituye en un importante hito en la lucha contra el totalitarismo, al definir un modelo organizativo de corte horizontal sin inclinaciones ideológicas, marcando de una manera clara y concisa el camino estratégico hacia la construcción de un sistema democrático en Cuba.
Carlos Martiel ha creado algunos de los performances más impactantes jamás realizados por un artista cubano. Ha transformado su cuerpo en un símbolo de sujeción, supervivencia y resistencia colectiva, con actuaciones memorables que evocan las historias y experiencias de los marginados y desplazados.
“Volver a los clásicos, atrevernos más en el lenguaje político y social, buscar diversas formas del decir y hacer con libertad, sin perder la esencia del teatro, esa conexión con el espectador. Mientras se haga con el corazón, como una manera de que sobreviva el alma, estaremos salvados”.