Cuando revisamos sus obras, nos encontramos con texturas que parecen tejidos textiles que nos llaman a la representación de la inteligencia y su actividad funcional.
Cuando revisamos sus obras, nos encontramos con texturas que parecen tejidos textiles que nos llaman a la representación de la inteligencia y su actividad funcional.
Una generación que ha sufrido palos. Creo que muy pocos de nosotros quedan viviendo en la Isla.
Luis Rubiales, expresidente de la RFEF, defiende en la Audiencia Nacional el beso a la futbolista Jenni Hermoso tras ganar el Mundial, alegando consentimiento.
No hay eventos a los que acudir: ni tertulias, ni festivales, ni espacios de opinión donde se pueda debatir qué se debería hacer con las estatuas, una vez que el sistema se desplome.
La atención a la migración cubana es una deuda de solidaridad que la región aún no ha saldado.
La pérdida de otra vida en la más absurda cotidianidad de una nación sin rumbo y sin destino.
Veo cada detalle, oigo lo que se dijo y se calló, toco en mi mente la mano temblorosa de mi padre que hasta aquel día no sabía que existía.
“Que me perdonen todos los que, de un modo u otro, me conocieron y no pudieron realizarse”.
“Una protesta contra la dictadura autoritaria de un sistema anacrónico y contra el mundo libre y su demagógico discurso de ‘igualdad, libertad, fraternidad’”.
Teniendo una obra deliciosa y todas las posibilidades para posicionarse en el campo del arte desde una retórica de empoderamiento más que convincente, la pintora mexicana Roberta Lobeira no cuenta, no existe, ahora mismo, para ninguna de las narrativas del arte contemporáneo latinoamericanas, menos aún para las europeas.
Hoy se sienten seguros de que ganaron la batalla. Porque, para ellos, la diversidad de criterios sobre cuestiones políticas solo merece guerra y aniquilación. Pero lo cierto es que han perdido, estrepitosamente, la confianza de muchos. Han perdido ellos y hemos perdido los demás, que aún no sabemos articular un pacto cívico.
Nos maltratan, y le piden a la comunidad internacional y a los coterráneos neófitos que lo comprendan. El Estado pide comprensión porque se siente amenazado por un enemigo que no existe. El Estado pide que lo dejen ser infantil y peligroso. He sido abusado y ciberabusado… Y así seguirá siendo, al parecer.
“El solo hecho de apreciar la obra de Nicolás Guillén Landrián tal y como él la concibió resulta impactante y llena de sentido tanto esfuerzo. Ya a nivel más personal, acercarse a su vida es constatar lo poco que nuestra política y nuestra cultura han aprendido de los errores del pasado”.