Tribunal federal vota a favor de que hasta 30.000 migrantes de Cuba, Haití, Nicaragua y Venezuela puedan entrar en los Estados Unidos cada mes.
Tribunal federal vota a favor de que hasta 30.000 migrantes de Cuba, Haití, Nicaragua y Venezuela puedan entrar en los Estados Unidos cada mes.
A medida que transcurre la “vida verdadera”, el afán de exhibirse o competir se desgasta. Quizás sea ese uno de los “secretos” de la madurez.
¿Cuáles medicinas podrían ayudar en aliviar las secuelas del llamado “daño antropológico” ocasionado por la Revolución? Supongo que según el médico que tenga cada quien. Cada uno tiene su propia tabla de naufragio.
“Lo que verdaderamente define a Oswaldo y Alexei es su coraje, su inquebrantable compromiso con la justicia y la libertad. Son héroes no por cómo murieron, sino por cómo vivieron y por el legado de resistencia que nos dejan”.
La idea es arrojar la Isla al mar, pero hay un problema: pesa muy poco.
El expresidente ruso y actual vicepresidente del Consejo de Seguridad de Rusia afirma que las relaciones entre Estados Unidos y Rusia son peores que durante la crisis de los misiles cubanos de 1962.
Payá, reconocida por su defensa de la democracia en Cuba, acompañará a Giménez con el objetivo de destacar la grave situación de los derechos humanos en la isla.
El domingo 10 de marzo se celebra la 96 edición de los premios Oscar. El crítico de cine Antonio Enrique González Rojas comparte su valoración de las películas nominadas.
Las acusaciones de obstrucción a la justicia, que se suman a los cargos anteriores de soborno, en medio de crecientes llamamientos a su dimisión.
A los 47.5 años de vida sin biografía me he convertido por fin en ciudadano de una potencia extranjera. En un “traidor a la patria”.
En medio de un coloquio sobre el concepto de arte, ocho tipos invaden la sala Villena de la UNEAC, portando máscaras antigases y pancartas de “¡Sepan, señores críticos de arte, que no les tenemos absolutamente ningún miedo!”.
Sobre feminismo y crítica cinematográfica cubana. Un diálogo con Mayté Madruga Hernández.
No nos quedaban amigos en la megápolis. El único en quien se nos ocurría pensar era en Donald Trump, pero Donald Trump ya tampoco residía aquí. Nuestro hombre en el odio de la izquierda internacional se había mudado triunfalmente a Washington DC.