Pocas dictaduras caen sin alguna forma de presión internacional.
Pocas dictaduras caen sin alguna forma de presión internacional.
A estas alturas, cuanto declaró la ministra no me sorprende: ha sido enunciado como si del otro lado de la pantalla no hubiera vida inteligente.
Lo que se agota no es la capacidad de curar, sino la posibilidad de resistir.
Somos una espina en el zapato del Ministerio de Cultura: cada semana es lidiar con absurdos, censuras y falta de diálogo.
La salvación que pudo ser el Pacto del Zanjón nos da vergüenza propia. La vuelta a la barbarie de los Mangos de Baraguá nos enorgullece.
Somos la misma niña. Yo, en mi origen divino, estelar. Tú, como parte de esta Tierra de sufrimiento.
Por encima del escribidor o redactor, está el escritor. Por encima del escritor, tenemos ahora al escriba.
Un testimonio de la política cultural española al final del periodo socialista.
Días de prohibiciones / y añoranzas / en los que ellos regresan, / contados hacia atrás / sin otro cansancio que probar / uvas robadas: / desconcierto que al final / tampoco comeré sin vergüenza.
De solo imaginar que imaginan que soy un escritor, mi cabeza pierde el control de mi cuerpo y parezco un muñeco sin cuerda.
The Economist: “Cada vez parece más probable que la esperanza en Venezuela vuelva a ser aplastada. Los venezolanos de a pie pagarán el precio”.
La editorial Betania publicará este otoño todas las cartas de Gastón Baquero a Lydia Cabrera, en una edición preparada y prologada por Ernesto Hernández Busto.
‘Muestrario del mundo o Libro de las maravillas de Boloña’, de Eliseo Diego, evoca ficciones que no se podrán resolver.
Declaraciones ante el anuncio de la autoridad electoral de Venezuela, de que el presidente Nicolás Maduro ha ganado un tercer mandato en el cargo.
Tribunal federal vota a favor de que hasta 30.000 migrantes de Cuba, Haití, Nicaragua y Venezuela puedan entrar en los Estados Unidos cada mes.
La ONU exige un alto al fuego inmediato en Gaza mientras el número de muertos supera los 10 000, entre ellos más de 4000 niños.
Nicaragua se encamina hacia la dictadura mientras el presidente Ortega y la vicepresidenta Murillo aprietan el cerco, subvirtiendo la democracia con la economía bendecida por el FMI.
Me levantó la saya y metió la mano por un costado del blúmer, directo a la vagina.
Coco Fusco: son ustedes, la izquierda estadounidense, latinoamericana y europea, quienes deben reconocer que una parte significativa del cubanismo y las representaciones de peregrinaje político, no dejan de crear lagunas en el conocimiento, lo que incluye los “calificativos” con relación al sistema cubano y su gobierno.
Hoy, mejor que cualquier otro día, he comprendido ese grito que sale del alma: “En San Isidro estamos todos”. Les toca a ustedes la escalada de violencia en una expresión muy alta; a mí, en mucha menor medida. Lo peor es que mañana le puede tocar a cualquiera. No es necesario alzar la voz para ser acusado; basta, tan solo, tratar de asomar la cabeza fuera del guion.
Pensaba que las notitas de amenazas bajo la puerta eran una broma de mal gusto. También el DM en Instagram como respuesta a mi texto sobre la fiesta del agua: ‘Te vamos a partir las patas’.
“Creo en las ciudades, pero no en los estados-nación. Cuba es solo un paso más en una jerarquía que incluye a San Nicolás de Bari, el Caribe, Latinoamérica, el planeta Tierra. Y no es que no sea importante ser de Cuba, pero en lo que respecta a mi trabajo, tiene la misma significación que el hecho de llamarme Yonlay”.
Yo no podía y no quería volver a Cuba, y no me iban a admitir después, ni aunque quisiera. Así que, cuando me fui, sabía que no volvería más. Ya sabes que tienes que adaptarte a lo que sea, con más razón si tienes un pasaporte que, donde quiera que te pares, dice que eres un exiliado político.