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Mujer mediana

me dicen que no piense en eso pero no puedo evitar pensar en la finitud de la vida no puedo evitar pensar a esta altura de la madrugada no puedo evitar pensar en que nada hay en mí que me ampare de la omnipotente ruleta de la fatalidad

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Hotel Singapur

“Con una sensación creciente de extrañeza, leí las cuatrocientas y tantas páginas de ‘Hotel Singapur’, novela de Gerardo Fernández Fe”.

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Un día de sol y una canción de Orishas para avivar las gradas - Mabel Cuesta

Un día de sol y una canción de Orishas para avivar las gradas

Lloro porque hay un futuro en el que podremos regresar al arroz desgranado de nuestras madres, a los mambises descamisados y negros, a la Cuba judía y musulmana, a la conga donde no manda el CENESEX, sino la latica y el palo de mis primos más pequeños, mientras los mayores pueden, al fin, vivir de su salario. Lloro porque, en tierra orisha, se está arrimando un día de sol.

Ana Mendieta, Anthony Fauci y el terreno perdido entre las bestias - María Cristina Fernández

Ana Mendieta, Anthony Fauci y el terreno perdido entre las bestias

El virus (y su efecto mediático) está haciendo estragos desde hace meses, pero seamos justos: este microorganismo nos ha traído beneficios a algunos mortales: sosiego, permanencia en el hogar, preparar con calma los alimentos, dormir lo necesario, pasar más tiempo con quienes amo… Y he aquí que de pronto estoy pensando en animales.

Contra un referente en ruinas

Una entrevista con Javier L. Mora:
«Conocí al párroco Mora a la salida del estadio. Industriales había vapuleado a los borrachos de Santiago y estábamos cabrones. El flaco profería ofensas contra Vargas y el Estado. Aún no lucía el espendrú ni se había retirado al Vaticano.

Carlos Lechuga

Monstruos para asustar a niños comunistas (I)

En esta serie de columnas me voy a poner a recopilar todas las historias de monstruos de nuestra infancia en la isla: La Loba Feroz, El desfigurado de Manrique, el que ponía agujas infectadas en los cines, etcétera. Y para todos estos antagonistas, para todos estos villanos, tiene que haber un héroe. O mejor: una heroína.