qué se iba a hacer / eran tiempos / de vida muy agitada // un estilo / directo // nada de / andarse por las / ramas
qué se iba a hacer / eran tiempos / de vida muy agitada // un estilo / directo // nada de / andarse por las / ramas
En ese instante, me percaté de que la mayoría de las conversaciones con mis amigos giran en torno a la felicidad y en cómo alcanzarla.
En el Gran Tablero de Corcho que es la Isla, cada sujeto posee un puñado de tachuelas y fija allí los sucesos que le importan.
Sobre una performance realizada por Yadián Rizo Abreu, Ojo Pez, como parte de un festival de grafiti en la Habana Vieja (julio 2025).
La Revolución es tan grande que, en oportunidades de absoluta obnubilación, llega uno a la ausencia de lastre. Eso se llama ingravidez.
Cómo la URSS recurrió al comercio en la sombra y al espionaje industrial para eludir las sanciones occidentales.
Hay algo profundamente violento en un maniquí moderno.
La gente de ‘la cultura’ suele ser estúpidamente esnob y, mucho más, cierta izquierda latinoamericana que sufre complejos de inferioridad.
Lo que llamamos ‘pasado’ son nuestros recuerdos. Lo que llamamos ‘futuro’ son nuestros deseos.
El ODC conmina a organismos internacionales a revisitar los acuerdos ratificados por Cuba en materia de Derechos Culturales.
Dos hombres armados de Hamás mataron a tres personas en una parada de autobús de Jerusalén.
Henry Kissinger, influyente diplomático y premio Nobel que dio forma a la política exterior estadounidense, muere a los 100 años.
Morir de amor, y ‘morir contra el desamor’ (en una metáfora muy abarcadora) acaso sean formas escandalosamente lúcidas de protestar.
Brasil envía a su hombre fuerte para las relaciones internaciones, con el objetivo de resolver la escalada entre Venezuela y Guyana. Al mismo tiempo, acantona el ejército en la frontera.
Me cargaron, me levantaron en peso. De ahí, sentada en el piso con los brazos en alto, haciendo el símbolo de libertad con los dedos, me cargaron en peso unas ocho, diez personas, y me lanzaron adentro de un carro.
“Me botaron de San Alejandro por gusano, por falta de respeto, por contrarrevolucionario, me botaron por mi propia personalidad. Creo que en lo único en que he estado de acuerdo es por la razón por la que me botaron. Es verdad, soy un falta de respeto y un inadaptado formacional”.