Fomentar el pensamiento crítico exige condiciones mínimas de pluralismo y garantizar que la ciudadanía pueda cuestionar al poder sin temor a represalias.
Fomentar el pensamiento crítico exige condiciones mínimas de pluralismo y garantizar que la ciudadanía pueda cuestionar al poder sin temor a represalias.
El ODC alerta sobre las complicidades tácticas que están dispuestos a llevar adelante determinados agentes de influencia que instrumentan el arte para encubrir las demandas de una mayoría silente.
Y yo, bueno, yo lo sabía todo sobre ‘One Piece’.
Por encima del escribidor o redactor, está el escritor. Por encima del escritor, tenemos ahora al escriba.
¿Detectar el miembro ‘enfermo’ y ejecutar la cura? La disciplina de cuartel injertada en el tejido social.
Un secreto a voces, entre el pueblo cubano y la insolencia de su gobierno.
No es la democratización de la creatividad y el conocimiento, sino la merma acelerada de su calidad y la pérdida de paradigmas idóneos.
Vio la ciudad inundada por el mar. Se vio flotando junto a su padre muerto.
Igual saqué mi bandera de ‘Patria y Vida’. Y encima grité hasta quedarme ronco, a ver si el 11 de Julio subía al menos 11 segundos a escena en aquel teatrico churroso, incomparable a tus concertazos en la islita donde fuimos jóvenes y nos enamoramos de ti, en una época en que la libertad era todavía tan innecesaria. Maldito sea tu nombre, democracia.
Este perfil pretende desentrañar la compleja narrativa de una mujer que se ha convertido en símbolo tanto del sueño americano como de la naturaleza de la política estadounidense.
Hezbolá al borde de la guerra con Israel al expirar el ultimátum; el inminente discurso de Nasralá hace temer un nuevo conflicto en la zona.
En Estambul, cuerpos de especialistas dilucidan si es viral o bacteriano el arte cubano.
“Después de enfrentarme a innumerables obstáculos, creo que esto es sólo el INICIO de algo más grande que Dios tiene reservado”.
El ascenso de Mike Johnson a presidente de la Cámara retrata a un estratega que ha aprovechado la discreción ante la ostentación política.
Hasta hace unos meses, llevar un burka en cualquier sitio del espacio europeo, además del rechazo social que generaba, era un delito anticonstitucional. Hoy, con la crisis desatada por la COVID-19, el delito se ha invertido: llevar el rostro descubierto atenta contra la seguridad social al permitir la propagación del virus.