No podremos sobrevivir al incendio y seremos otro país neoliberal, manipulable y lacerado de Latinoamérica, uno más.
No podremos sobrevivir al incendio y seremos otro país neoliberal, manipulable y lacerado de Latinoamérica, uno más.
Con gafas de escolta, bigotín de la KGB, pañuelito de Luis Vuitton (¿regalo de Ana de Armas?) y su impecable look de chulo con traje y corbata, desde un poster de autopropaganda nos sonríe feliz.
No hay mejor ni peor metáfora que la de ese animal “fajado por Dios, que entra poderoso en el desfiladero”, para observarme a mí mismo en un devenir. El de Cuba. O, mejor, el de la Revolución.
No te sientas solo, Maduro. Todos permaneceremos aquí, encarcelados o carceleros, al alcance de la mano.
Pocas dictaduras caen sin alguna forma de presión internacional.
La propaganda, abierta o sutil, con represión explícita o estímulo implícito, habita el arte mucho más de lo que creemos.
¿Pudo haberse evitado la guerra de independencia de 1895 si España hubiera otorgado la autonomía después del Pacto del Zanjón?
Lo que se agota no es la capacidad de curar, sino la posibilidad de resistir.
Somos archivo del olvido. Retoño tardío de un tiempo que enmohece. / brote de la nada. Húmedos escombros, / melancólicos residuos de una casta que nos ahoga y mutila / al levantar banderas y entonar ridículos villancicos de la desidia.
Daniel Noboa, empresario de 35 años e hijo del magnate bananero Álvaro Noboa, ha sido electo como el presidente más joven en la historia democrática de Ecuador.
Las estrellas del fútbol brasileño Neymar y Vinicius Jr. están envueltas en una polémica por una fiesta posterior a un partido, con audios y vídeos filtrados.
La Cúpula de Hierro israelí se erige como un escudo fundamental, interceptando miles de cohetes, lo que subraya su papel en la salvaguarda de ciudades y vidas.
Más de 250 000 gazatíes intentan huir de la franja, pero los bombardeos israelíes y la negativa de Egipto los mantiene atrapados.
Miami es todo lo que podemos ser y somos. Es una segunda oportunidad para expandir nuestro potencial hasta el infinito o hundirnos en la miseria; esa que, como la isla, se repite. Miami no es para todos; pero ha sido para muchos.