WSJ: “El casi atentado en el mitin de Pensilvania es milagroso y podría ser un momento político redentor”.
WSJ: “El casi atentado en el mitin de Pensilvania es milagroso y podría ser un momento político redentor”.
Tras haber afrontado un peligroso viaje en busca de libertad y oportunidades, Isbell Rodríguez habla orgullosa de su restaurante Cubay.
La pregunta trágica no es si Azerbaiyán se decidirá a atacar Armenia, sino cuándo lo hará.
“Un espectador del mitin murió y dos resultaron heridos de gravedad en un ataque calificado de “enfermo” por el presidente Joe Biden. El autor de los disparos ha muerto”.
CJR: “‘Ahora tendremos que ir a buscarte personalmente, y sabemos exactamente dónde encontrarte’. El mensaje iba acompañado de una foto y un vídeo”.
“No pierdo la calma. Encontraré una de las nueve puertas. Luego, la estación. Luego, cuando llegue a Orte, el próximo tren. Y cuando ya esté en Assisi, la basílica”.
Reuters: “El expresidente ruso Dmitri Medvédev dijo que Rusia debería trabajar por la ‘desaparición’ tanto de Ucrania como de la alianza militar”.
“Me siento en un parque. Soy como el personaje de la película de Wim Wenders, el japonés limpiador de baños”.
“Aferrados a la vida, los paisajes citadinos de Izuky Pérez Hernández revelan un silencio aparente que no la representa a ella, ni a sus moradores.
Luis Cruz Azaceta. No exit es un libro hecho al mejor gusto de Baudelaire, quiero decir, es bueno, hermoso y robusto pero no es el libro de arte convencional.
En él, el artista Luis Cruz Azaceta y el escritor Carlos A. Aguilera, entran en el ruedo de las preguntas-respuestas como dos samuráis a un combate de honor, con solemnidad, gracia y la complicidad irónica de las mentes inquietas, esas que disfrutan de la lucha mientras saben ofrecer el mejor espectáculo.
“Muchos cubanos de línea dura pueden pensar que Ignacio Berroa regresó a Cuba a tocarle a Castro. Pero para mí fue un regreso victorioso: poder regresar a mi país a tocar la música que siempre quise tocar, y darles la oportunidad de verme tocar a esos jóvenes que tanto me admiran, para que supieran que sí se puede”.
Yo nunca he publicado un libro en Cuba. Pero me pregunto si existe mucha diferencia entre publicar y no publicar allá. Nunca he visto una edición cubana en otra librería que no sea en una librería de Cuba. Esto no es una crítica. Quizás me gusta la idea de un libro que solo puedo encontrar en un lugar determinado.
Siempre están esos golpetazos taladrando la memoria. De algún modo, una siempre está pensando en el abuso. “Supervivencia abusiva”, puede llamarse el capítulo de esta historia pública y privada de La Habana, 2021, donde los rostros muestran su parecido torturado, una semejanza única que ninguna mascarilla encubrirá.
Deseo explorar lo que comúnmente llamamos apoyo al castrismo. El análisis conductista que propongo requiere que el comportamiento del individuo hable por sí mismo. Indudablemente, hay expertos cubanólogos que leen mentes. ¿Pero quién que se respete concibe semejante lectura?