“Logró hacernos ver que su miedo era coraje. Y tal vez eso sea en verdad el coraje, la forma más humana de esconder el miedo”.
“Logró hacernos ver que su miedo era coraje. Y tal vez eso sea en verdad el coraje, la forma más humana de esconder el miedo”.
Cuba anuncia insolvencia financiera ante el Club de París, citando el bloqueo de EE.UU. y su inclusión en la lista de Estados patrocinadores del terrorismo como principales causas de su crisis.
La tormenta tropical Idalia causa estragos en Florida y Carolina del Sur, provocando grandes inundaciones y cuantiosos daños.
WSJ: “Edmundo González es una anomalía en la áspera política del país, pero se enfrenta a un sistema electoral amañado”.
The San Diego Union-Tribune: “El club anunció el fichaje de la atacante exterior cubana Rosir Calderón para la temporada 2025”.
“Odette Alonso Yodú, Gleyvis Coro Montanet y Legna Rodríguez Iglesias. Tres mujeres. Cubanas. Poetas. Emigradas. Grandes. Sabias”.
“En Cuba sólo han existido dos José, José Martí y José Lezama Lima”.
“¡Esto es demasiado…! ¡No hay quien aguante tanta tortura!”, grita alguien. “¡Aquí en esta casa no se come hoy!”.
Una conversación con el dibujante Alen Lauzán, el humorista gráfico Gustavo Rodríguez (Garrincha) y el escritor Jorge Fernández Era.
“La cultura no separa: nos comprende. Me decía un poeta que en materia de cultura no hay pueblo subdesarrollado. El mirar desde los mundos es una pluralidad en sí. Allí habitan todas las posibilidades juntas. Ensayarlo es otra cosa: es el cómo, y en eso estoy”.
Este impasse la ha metido (conmigo) de cabeza en la jaula. Una jaula por donde se fuga, el derroche: de los días, de las cosas, de los rostros. Ahora, material de desecho, contaminado, acumulándose. Ella es casi un órgano hecho lugar: “una bolsa de miedos antiguos, una bolsa que se hincha”, dijo Rilke.
La canción protesta y el arte político son proclives a recibir el escarnio de los malos políticos. Para ellos es mejor que nadie proteste, que nadie desafine en el coro unánime. Si alguien lo hace, les causa una “indescriptible repugnancia”. Qué pena: yo he disfrutado “Patria y vida”. No encuentro nada antipatriótico en ella.
Fui al Ministerio de Cultura como quien va buscando algo que no sabe, y así sucede también mi trabajo. Llegué y tuve una experiencia hermosa: la unión de personas, lo que creo es el destino del hombre. Esa unión era un reflejo de personas con diferencias, a favor de los proyectos políticos que se están erigiendo en Cuba en ambas partes.