WSJ: “La pregunta es si ahora o después. La estrategia aboga por hacerlo ahora, aunque políticamente podría ser mejor más adelante”.
WSJ: “La pregunta es si ahora o después. La estrategia aboga por hacerlo ahora, aunque políticamente podría ser mejor más adelante”.
El principal opositor del Kremlin, Alexey Navalny, es condenado a 19 años en un juicio tachado de “montaje político”, aumentando tensiones en el escenario político ruso.
La degradación colectiva del inglés ha sido nuestro logro más impresionante; le hemos fracturado la columna con nuestra ignorancia y nuestro acento, con la jerga, el ‘slang’, el turismo y la multitarea.
Según Rusia, lo que está ocurriendo en Ucrania no es ni más ni menos que la reafirmación de las posesiones ancestrales de los rusos y el fortalecimiento de su soberanía.
CNN: “El fundador de WikiLeaks, Julian Assange, salió el lunes de una prisión británica, después de que su batalla contra la extradición a Estados Unidos concluyera con un acuerdo de culpabilidad”.
“Romper la unidad forzada de sexo y género, aumentando al mismo tiempo el alcance de las vidas habitables, tiene que ser un objetivo central del feminismo y de otras formas de activismo por la justicia social”.
“‘Souvenir’ constituye una denuncia a la doble moral del mundo ante las realidades que viven contextos totalitarios y comunistas, como Cuba”.
Newsweek: “Ucrania utilizó drones de largo alcance para atacar los radares estratégicos de alerta temprana de Rusia. Destruirlos fue una gran provocación”.
Reuters: “Hombres provistos con armas automáticas irrumpieron en una iglesia ortodoxa y en una sinagoga de la antigua ciudad de Derbent”.
Ya se sabe: estatismo, encadenamiento, y un paisaje vigorosamente renovado para que todo siga, con Lampedusa, en lo mismo con lo mismo: recelos, discursos y más discursos, promesas, cálculos, maniobras. Una vecina exclama: “No sé adónde repinga vamos a parar”. La palabra “repinga” despliega un señorío inmediato.
El nuevo artivismo es una alternativa necesaria para frenar o transparentar las injusticias, la fuerte censura, la falta de libertad de expresión, que también hace mella a quienes nos quedemos indiferentes. Estoy seguro de que producirá cambios, por el crecimiento cada vez mayor de nuestra inconformidad y nuestra demanda de respeto.
Soñar con Virgilio Piñera, con Francis Alÿs y con una Habana ideal, me hizo lanzarme a la calle en el verano. Recordé que me gusta lo que la ciudad me dice, aunque esté hecha polvo y me derrita su calor. Recordé que la luz del trópico es brutal, pero me gusta. Y recordé, sobre todo, que La Habana es hostil, pero no es su culpa.
En los últimos años de la década del noventa, apareció en La Habana una copia en VHS de Azúcar amarga, de León Ichaso. Un clásico instantáneo. No sé cómo entró al país. La gente se la pasaba con un secretismo tremendo. Las actuaciones principales son maravillosas. Hoy me alegra poder hablar con Larry Villanueva, de orilla a orilla.