Mi zona cero literaria es una manera de labrar un territorio.
Mi zona cero literaria es una manera de labrar un territorio.
Sí, parece que no somos del todo inútiles, evolutivamente.
Abraham Rivera (cubano de la generación de los 60) es humorista gráfico. Vive exiliado en Israel.
The Wall Street Journal: “Frenaría la marcha coercitiva de la izquierda, pero es probable que sus políticas sean una apuesta incierta”.
The Economist: “El daño a la economía de EE. UU., a sus instituciones y al mundo sería enorme”.
Entre la reacción en cadena ante la muerte del cantante y ‘La capital del sol’ se podría armar un retrato robot del alma cubana.
Su reino era su casa y su trono un cómodo sillón desde donde enfrentó la vejez, la ceguera y lo peor.
El sometimiento siempre se afirma en tres cosas intercambiables y manipulables: el miedo, la división y la ignorancia.
Cualquier cosa puede ser una novela, y el efecto de la novela es el mismo que el de la intensa luz: herir.
La obra del artista colombiano Santiago Betancur hace visible al otro de la condición humana, antítesis del sujeto de la modernidad. Tanto su pintura como sus esculturas en pequeño formato, colocan al cuerpo en la mesa de vivisección, exploran sus entrañas para tratar de hallar una identidad perdida.
Hermano mío: claro que te perdono. Por supuesto que no estás hablando mierda, y tampoco es verdad que estas cosas no te interesen: eres cubano, estas cosas siempre serán asunto tuyo. Tienes razón en todo, pero me siento obligado rectificarte algo: el miedo en Cuba no es abstracto. El miedo en Cuba es muy concreto.
“El arte cubano está lleno de buenas creaciones, de excelentes artistas que día a día elaboran una obra más seria de lo que la gente cree. No se le ha dado el lugar histórico que merece. Ha sido saqueado, humillado, confundido, manipulado y vendido sin sentido. Y aun así sigue flotando”.
Puse el televisor para quedarme dormido. En la esquina castrista, Miss CNN. En la esquina conspiranoica, Mr Fox. Nada nuevo, nada del otro mundo. Paz y amor. Sin noticias de impacto. Lo dicho desde el inicio: el pasado miércoles 6 de enero fue un día muerto. Y enterrado.