El peligro real te abraza en las mañanas y pronto te apuñalará por la espalda.
El peligro real te abraza en las mañanas y pronto te apuñalará por la espalda.
El político Alejo Vidal-Quadras en estado muy grave en el Hospital de la Princesa, tras ser disparado en la cabeza en plena calle.
Trump corteja a los votantes hispanos en FL, con el objetivo de asegurar un grupo demográfico fundamental para 2024.
Los policías, los del día a día, los que han sido reducidos a simples inspectores, también se sienten reprimidos, agobiados.
No es que la iglesia se inmiscuya en política, como arguyen algunos para justificar su cobardía.
Roxanna Marte es una narradora, catedrática y estratega cultural dominicana. Es directora del colectivo literario CUENTARD, creado en 2018. ‘País imposible’ es su primera novela.
Apocalipsis y singularidad representan dos absolutos: nuestro futuro tendrá que situarse en algún punto dentro de ese amplio espectro.
¿En qué época estoy viviendo? ¿En qué época estamos viviendo? ¿Y cuál es la época que ahora vive el Estado cubano?
El ODC vuelve a llamar la atención sobre el sistemático secuestro de las instituciones culturales cubanas bajo una fachada democrática.
Corazón azul es la imitación de una autopsia: el cuerpo tendido en la mesa es el cine cubano. Miguel Coyula aplica los lineamientos de una poética PlayStation. Su obra va más allá de lo independiente, y llega a crear una linterna mágica que se vale del exorcismo para dejar al descubierto la posesión satánica de la Isla de Cuba.
Les agradezco infinitamente a Yotuel Romero, Descemer Bueno, Gente de Zona, Maykel Osorbo, El Funky y Luis Manuel Otero Alcántara que hayan usado sus respectivas plataformas para darle voz a ese sueño de todos: una Cuba posible, un país del cual no haya que huir por desavenencias ideológicas con su gobierno.
Este año de sueños rotos y de muertes (el sueño de Malthus y la “profecía” de Bill Gates) ha dado extraños frutos. Escribí un poemario y un libro de cuentos (no sería nada extraño, pues tengo seis libros de cuentos publicados y seis poemarios, si no fuera porque son mi mejor poemario y mi mejor libro de cuentos).
Llegados a Brasil, fuimos distribuidos por los estados. Una vez ubicados, los coordinadores controlaban casi toda nuestra vida. Ellos tenían personas que les informaban de casi todo, y nos exigían que llenáramos nuestras redes con propaganda socialista. Aquel que se atreviera a publicar algún tipo de reclamo, como por ejemplo el salario injusto que recibíamos, era desligado automáticamente de la misión.