Llama la atención que los académicos afroestadounidenses, defensores de los derechos civiles y de las minorías en su país, no pregunten por los presos políticos o los derechos humanos en Cuba.
Llama la atención que los académicos afroestadounidenses, defensores de los derechos civiles y de las minorías en su país, no pregunten por los presos políticos o los derechos humanos en Cuba.
Cuba exhibió talento y buen nivel de juego, pero perdió por la mínima ante Japón (1-0), en medio de ausencias de familiares por problemas de visado.
El reciente viaje de Sanctuary of Hope a Cuba sugiere que organizaciones de la Iglesia y la sociedad civil estadounidenses actúan como portavoces de La Habana.
‘Simón’ es un homenaje a los estudiantes que alzaron sus voces contra la tiranía, y que hoy continúan arriesgando sus vidas en las calles de Caracas.
“La plaza Mantilla era una hermosa alameda de recreo, donde los paseos y los árboles conformaron un paraje admirable”.
“No he buscado Patria en la obra de Salinas. La he recibido siempre como una ‘iluminación’ sobre lo intangible”.
“Era inevitable que se cruzaran. Él la miró, acariciándola entera, aunque no pronunció palabra. Ella lo miró, y sintió que empezaba a gustarle”.
Enrique Patterson es un ensayista, periodista y activista, conocido por su análisis de la realidad cubana. Patterson es presidente del Instituto de Estudios Cubanos.
El libro analiza la obra de varios intelectuales cubanos a los que el autor asocia con la idea de reforzar la decencia de la República para evitar la injerencia de los Estados Unidos.
Este es un acercamiento que no se limita al repaso del retrato o el testimonio del envejecimiento. La mera existencia de rostros de ancianos no implica una zona temática. En la fotografía cubana contemporánea, entre las series más completas implicadas en el tema se cuentan Ocaso, de Raúl Cañibano, y Longevidad, de Arien Chang.
Cuba solo tiene un ramo económico productivo: fabricar disidentes. Más de sesenta años etiquetando personas desafectas a cualquier cosa. Entiéndase que “cosa” tiene un valor que tiende a infinito.
Hoy, con el corazón a punto de explotar, con el corazón a punto de eyacular como he escrito en otras ocasiones, me pongo hielo en los huevos, dejo que se me queme la piel pensando que un gran tembleque encajaría a la perfección en el gran final de lo que en vida he representado.
El francotirador no podía saber que yo sabía quién era Ariel Ruiz Urquiola. Aunque toda Cuba lo sabía, en realidad. Pero por los motivos equivocados. Yo no recuerdo a Ariel preso ni en huelga de hambre ni inseminado asesinamente con el VIH. Yo lo recuerdo dentro de la jaula de los monos en el Zoológico de 26.