El régimen de Daniel Ortega cierra la universidad Unacad y nueve ONG, elevando el total de disueltas a más de 3.550 desde las protestas de 2018.
El régimen de Daniel Ortega cierra la universidad Unacad y nueve ONG, elevando el total de disueltas a más de 3.550 desde las protestas de 2018.
¿Qué cine ven los críticos cubanos? ¿Cuál es el mejor cine de los últimos tres años? ¿Existe un cine para cinéfilos? ¿Es la cinefilia un pecado?
Con el estereotipo público de “contrarrevolucionario” se han destruido millares de familias, historias-proyectos personales y miembros valiosos del tejido de la sociedad civil cubana.
Estará Cuba en este texto, está siempre Cuba. Es cubano y/e (in)felizmente (contra)revolucionario el entorno, y extranjero y (contra)revolucionario el desglose.
Cuba logra una victoria inesperada en baloncesto al vencer a EE.UU. por 81-67, en el clasificatorio para la AmeriCup 2025.
La inmigración se perfila como el tema central de las elecciones estadounidenses de 2024, en medio de una alta polarización política.
Las bases de espionaje y el intercambio de inteligencia refuerzan la defensa de Kiev en el conflicto actual.
Flaco era un águila-búho eurasiática. En definitiva, una de aquellas lechuzas de nuestra infancia televisada. Su signo era Piscis.
“Pájaros de las tardes del campo o la ciudad, / no importa, repetidos están en la memoria. / Alas ansiosas atraviesan mi pecho como navajas finas. / Desvanecido el día y sus deberes, yo comienzo”.
Eran las Navidades del 2018. Hacía por lo menos 30 años que el escritor de vanguardia se había ido de Cuba. Técnicamente, lo habían ido. Por perestroiko. Es decir, por defender a un socialismo con rostro humano en la Cuba de 1988.
¿Ha llegado el minuto para nuestras letras de asumir aquello que Cabrera Infante sugiere en Tres tristes tigres: “Aquí siempre tiene uno que dar a las verdades un aire de boutade para que sean aceptadas”?
El virus de la indiferencia poética se ha convertido ya en una epidemia. Tal vez por eso un gran poeta como Andrea Zanzotto sigue siendo uno de los grandes desconocidos de la literatura italiana.
A Fina García-Marruz, un “pobre hombre» le robó su vistosa cartera de origenista por vía marital, donde la poeta atesoraba, a sus 17 virginales años de edad, un “voluminoso” ensayo “de unas cuarenta páginas” sobre, por supuesto, la poesía cubana.