‘¿Por qué el pueblo cubano (aún) apoya el castrismo?’ es un libro importante, que quiere desentrañar entre lo fatídico y lo consustancial del destino de una nación fallida.
‘¿Por qué el pueblo cubano (aún) apoya el castrismo?’ es un libro importante, que quiere desentrañar entre lo fatídico y lo consustancial del destino de una nación fallida.
La lectura es la forma en que un escritor escoge sus prioridades, las califica y establece. Independientemente de los dictámenes de la academia, los vaivenes de la fama, las opiniones de los críticos y las regulaciones del tiempo.
Esto sí es teatro del absurdo. Andar peleados entre cubanos por una ideología cuyos objetos, además, son sublimes, no empíricos.
La primera vez que mencioné a mi editora la idea de escribir un ‘thriller’ psicológico, se sorprendió. “¿Por qué de repente todos mis autores quieren escribir un thriller?”.
La protesta de Aaron Bushnell pone de relieve la historia de la autoinmolación como forma de disidencia política.
Estará Cuba en este texto, está siempre Cuba. Es cubano y/e (in)felizmente (contra)revolucionario el entorno, y extranjero y (contra)revolucionario el desglose.
Cuba logra una victoria inesperada en baloncesto al vencer a EE.UU. por 81-67, en el clasificatorio para la AmeriCup 2025.
La inmigración se perfila como el tema central de las elecciones estadounidenses de 2024, en medio de una alta polarización política.
Las bases de espionaje y el intercambio de inteligencia refuerzan la defensa de Kiev en el conflicto actual.
Muchos vaticinan qué se premiará en el apartado de filmes de habla no inglesa de los Oscar 2019: el estilo (no la estética) de un mexicano adinerado y pretencioso con su paradisíaca historia familiar llamada Roma.
En estos tiempos de velocidad qué mejor que un soneto, una décima o un haiku que tratan de resumir a veces el sentido de la vida en unos cuantos versos.
La Revolución había durado seis décadas, sí, eso lo aceptaban como si de un evento prehistórico se tratara. La extinción en masa de su propia raza.
Es deslumbrante que una obra que empieza con un hombre de pie, en un espacio oscuro, destilando la crueldad de sus palabras, termine con el hombre sentado, recibiendo un beso de despedida de quien llega en la primera escena y se marcha en la última.