“Con 42 años, el artista cubano Noel León no ha realizado nunca una exposición personal, si bien tiene una obra sólida y vasta, de una enorme calidad técnica y un estilo muy propio”.
“Con 42 años, el artista cubano Noel León no ha realizado nunca una exposición personal, si bien tiene una obra sólida y vasta, de una enorme calidad técnica y un estilo muy propio”.
¿Qué cine ven los críticos cubanos? ¿Cuál es el mejor cine de los últimos tres años? ¿Existe un cine para cinéfilos? ¿Es la cinefilia un pecado?
Con el estereotipo público de “contrarrevolucionario” se han destruido millares de familias, historias-proyectos personales y miembros valiosos del tejido de la sociedad civil cubana.
‘Kaleidoscope’ es un proyecto fotográfico de William Riera que compila una imagen diaria tomada a lo largo del año 2023.
El dolor de una familia canadiense por la muerte de su padre en Cuba se agrava tras recibir un cadáver equivocado, lo que ha desencadenado una búsqueda aún sin resultados del cuerpo del fallecido.
Ante mis ojos la imagen se imponía. Debo capturarla, pensé y saqué el móvil con cautela de mi bolso, para que el señor no se diera cuenta de que sería fotografiado.
Tunde Onakoya jugó al ajedrez sin parar durante 60 horas en Times Square de Nueva York y para recaudar fondos para los niños necesitados de África.
El alivio de Ucrania por poder luchar para vivir un día más también se mezcla con la inquietud por la futura ayuda de Estados Unidos.
La ley SB4 de Texas desata el miedo, ya que permite una dura aplicación de la ley de inmigración dirigida por el Estado, con la posibilidad de separar familias.
El porno cubano no es refinado; resulta literal, suele ser bastante inculto, obra con urgencia y, desde luego, es una consecuencia (casi nunca una intención) de la tecnología.
Fragmentos del libro de Carlos A. Aguilera, Luis Cruz Azaceta. No exit recién editado por Turner, Madrid, 2016.
Luis Cruz Azaceta. No exit es un libro hecho al mejor gusto de Baudelaire, quiero decir, es bueno, hermoso y robusto pero no es el libro de arte convencional.
En él, el artista Luis Cruz Azaceta y el escritor Carlos A. Aguilera, entran en el ruedo de las preguntas-respuestas como dos samuráis a un combate de honor, con solemnidad, gracia y la complicidad irónica de las mentes inquietas, esas que disfrutan de la lucha mientras saben ofrecer el mejor espectáculo.