La Guerra Fría como ruina de la Ilustración.
El ODC señala el doble estándar del discurso oficial cubano, que deja en entredicho la supuesta lucha por la justicia global.
Otaola y otros que quieren ver la Isla arder están a 90 millas de distancia, mientras exhortan a los que estamos aquí a poner el muerto.
Su cuerpo, y los cuerpos de los suyos, cierran el mapa. No queda un rincón legítimo para el castrismo en el país.
Los represores se quedaron dormidos y el cuartico prendió una candela que se extendió por todas partes.
Una gran civilización que tiene todas las razones para estar orgullosa de su historia, confiada en su futuro, y que aspira a ser siempre dueña de su propio destino económico y político.
El régimen comunista está más aislado que nunca y las reservas de combustible se están agotando. Los diplomáticos temen brotes de enfermedades y la extensión del hambre.
Cuatro jóvenes desafían a la dictadura desde dentro con Fuera de la Caja Cuba: arte, denuncia y libertad plena frente a la represión.
Mierda de los humildes, por los humildes y para los humildes. Eso es lo que nos han dado.
Tras la muerte de José Lezama Lima, mientras “hacía limpieza” en la casa, encontró su pasaporte y unas planillas de la embajada norteamericana a medio llenar.
“Odette es una relatora del tiempo y, como tal, lo que cuenta incide en la vida de los demás, no como coincidencia; más bien como incisiva descripción”.
Siguiendo el modelo cubano, una sola autoridad supervisará la policía, el sistema penitenciario, los bomberos, los servicios de inteligencia, y la migración.
Los cargos contra el ex diplomático Víctor Manuel Rocha ponen de relieve la importancia de La Habana en el mundo del espionaje.
En el poderío de la desnudez no sólo existe esa sinceridad acogedora, sino también el hilo del deseo, la hebra recóndita de la que uno tiraría de forma distinta.
Los venezolanos se convierten en un grupo demográfico clave, con un aumento de su población en EE.UU. del 169% desde 2010.
Es más fácil relacionarlo todo con Estados Unidos, “nuestro enemigo histórico”, y aunque muchos jóvenes sabemos que nada de eso es cierto, ese cuento se lo han embutido a nuestros padres y abuelos como polluelo en nido, y algunos son hasta capaces de picarnos la cara por defender el absurdo establishment.