Los empeños en pro de la no proliferación de armas nucleares nunca han sido más vulnerables que en la actualidad.
Los empeños en pro de la no proliferación de armas nucleares nunca han sido más vulnerables que en la actualidad.
“Hay una lección que aprender sobre el amor cuando uno se adentra en el tejido perentoriamente material del deseo”.
Las bibliotecas personales forman parte de la memoria personal y afectiva de quienes las crean. Cuando sus dueños migran o son forzados al exilio, quedan atrás, sin nadie que las cuide.
La Revolución es tan grande que, en oportunidades de absoluta obnubilación, llega uno a la ausencia de lastre. Eso se llama ingravidez.
Cómo la URSS recurrió al comercio en la sombra y al espionaje industrial para eludir las sanciones occidentales.
Hay algo profundamente violento en un maniquí moderno.
La gente de ‘la cultura’ suele ser estúpidamente esnob y, mucho más, cierta izquierda latinoamericana que sufre complejos de inferioridad.
Lo que llamamos ‘pasado’ son nuestros recuerdos. Lo que llamamos ‘futuro’ son nuestros deseos.
Un lugar adonde nadie haya escuchado nunca hablar de Fidel, Revolución, trabajo voluntario, Período Especial, reordenamiento monetario.
Esta va a ser una historia diferente: nada de chico conoce chico y chico y chico se enamoran; nada de triángulos amorosos chica-chica-chica. Nada que huela a pornografía oficial.
Sudáfrica acoge la 15ª Cumbre de los BRICS, que pone de relieve la creciente influencia de África en la geopolítica mundial y la dinámica multipolar.
La misión rusa Luna-25, la primera en 47 años, terminó trágicamente al estrellarse la nave espacial contra la luna, poniendo de relieve los retos de su otrora dominante programa espacial.
Nadie le cortó las manos, ni la garganta. Su corpachón octosílabo no fue tirado en ninguna cuneta. Tampoco le pegaron un buen par de electrodos en sus testículos.
Brasil, bajo la presidencia de Lula, se dispone a restablecer los
El ascenso de Turquía en la geopolítica mundial plantea retos a las democracias occidentales y obliga a reevaluar las alianzas.
Abracemos el contagio, convirtámonos todos ahora en la amenaza, que nuestros cuerpos se conviertan ahora en las propias bombas, que nuestras venas se conviertan ahora en los conductos y nuestra sangre en la dinamita, que nuestra propia respiración se convierta en lo que activa el mecanismo detonante.
En casa de un amigo, estaba hablando sobre la censura de mi obra Los enemigos del pueblo. No recuerdo cómo se coló el tema. Una mujer mayor estaba de visita. Cuando mencioné el Remolcador 13 de marzo, su memoria se disparó. Lo primero que me dijo fue: “Qué tristeza que los jóvenes en este país tengan miedo”.