Lo que se agota no es la capacidad de curar, sino la posibilidad de resistir.
Lo que se agota no es la capacidad de curar, sino la posibilidad de resistir.
Alejandro Hernández ha guionizado parte de su vida y experiencias en historias universales, en una trayectoria que tuvo su génesis en Cuba.
El ODC entiende este Congreso como un evento orquestado e instrumentalizado, que pretende proyectar la mentalidad de plaza sitiada tras la que el poder político se escuda.
Cáigansenos los brazos antes de herirlo, porque nos herimos a nosotros mismos.
Évora Tamayo hizo del horror gótico un espacio fuertemente contaminado por el humor negro y el lirismo.
No es posible que las iglesias celebren gozosamente la Navidad cuando millones de individuos viven aterrados.
Es increíble lo que puede hacerse cuando el ensueño se parece a la enajenación.
Anamely Ramos es historiadora del arte, profesora y curadora. El gobierno cubano, tras impedirle el regreso al país, la ha obligado a permanecer en el exilio.
Puedo sentir las palmas suaves y gentiles de las mujeres que me guían. Saboreo el cálido congrí que sale de una olla empleada una y otra vez en el sagrado acto de cocinar el pasado.
Sus composiciones eran tan populares que llegaron a molestar a algunos jerarcas de la cultura de aquel período.
El destacado beisbolista cubano Pedro Pablo Revilla no regresó a Cuba tras concluir su temporada con los Dragones de Chunichi en Japón.
En la obra de Ivonne Ferrer, las cabezas y los corazones son dos símbolos iconográficos fundamentales. Cabezas que se multiplican o clonan como una legión de personalidades o pensamientos mutantes, imposibles de atrapar desde una primera mirada.
El senador Bob Menéndez cita la historia cubana de su familia en defensa del hallazgo de 480 000 dólares en efectivo en su domicilio.
El gobierno de Biden anuncia la reanudación de las deportaciones de venezolanos y acelera la construcción del muro de la frontera sur.
Este es el texto sobre el concierto de Habana Abierta en Gibara, donde el público escuchó los temas de siempre, esos con los que el grupo plantó bandera en La Tropical, en su primera Cruzada. Y en aquella otra, que me dejó un mal sabor. Como el ron casero en los años 90, que a pesar de todo me tragaba. ¿El (mal) sabor del fin?