Comprender por qué ha surgido esta crisis existencial para la ayuda estadounidense a la democracia es clave para evaluar si existe una vía para superarla.
Comprender por qué ha surgido esta crisis existencial para la ayuda estadounidense a la democracia es clave para evaluar si existe una vía para superarla.
“Monta Obdulio Morales ‘Milagro de Ochún’ en el teatro Martí y le digo: ‘No, Obdulio, eso no me gusta’, y ya tú ves, que ahí fue donde se escuchó por primera vez ’Yo soy Juana Bacallao’”.
El corredor de seguros José Uribe se declara culpable de sobornar al senador Bob Menéndez y acepta cooperar con la fiscalía.
Zelenski ha demostrado que es un patriota y que, en defensa de su nación, no le importa pasar por alto cualquier humillación personal.
La reestructuración de USAID podría empeorar los resultados en salud global, desestabilizar entornos de seguridad, acelerar el retroceso democrático y crear oportunidades a potencias rivales.
Algunas vacunas requieren más de una dosis. Los niños pueden recibir hasta 27 inoculaciones antes de los 2 años y cinco inyecciones a la vez.
A veces siento miedo de que un día queramos irnos de aquí y que no nos sea posible.
El presidente ucraniano tenía una única tarea. Falló en ella.
La compilación de short stories clausurada por “Su última reverencia”, aparte de ser la más antigua del canon holmesiano, es la única en cuyo título no reza el nombre del héroe. Sospecho que el atribulado Conan Doyle ya no quería ni mentar a su criatura, lo cual será apenas el comienzo de un festival de extravagancias. Veamos.
¿Qué cine ven los críticos cubanos? ¿Cuál es el mejor cine de los últimos tres años? ¿Existe un cine para cinéfilos? ¿Es la cinefilia un pecado?
Con el estereotipo público de “contrarrevolucionario” se han destruido millares de familias, historias-proyectos personales y miembros valiosos del tejido de la sociedad civil cubana.
Para Lezama Lima, la Revolución, al igual que la poesía, deshace la historia y nos transporta hacia el ensueño primigenio de donde hemos sido arrojados al tiempo y a la causalidad.
Solo el cine cubano fue amordazado. En un festival cubano, el cine cubano no aprobado por el poder regente —como casi todo—, calló.
En medio de las tensiones de la Guerra Fría, la afición del presidente JFK por los puros cubanos entrelazó la indulgencia personal con las maniobras políticas, revelando una matizada interacción de diplomacia y deseo.
Bajo el pretendido manto de igualdad que esconde el eufemismo de nación multicultural, el discurso hegemónico destierra toda posibilidad de discusión en torno a la desigualdad racial, condenando un área sensible de la sociedad cubana al ostracismo y la invisibilidad. Es justo aquí donde se ubica el protagonista de la obra de Juan Roberto Diago.