Oraisa Estrada



“Solución Democracia” es una videoserie producida por Hypermedia Live que explora el protagonismo de la sociedad civil cubana en distintas esferas de resistencia. A través de entrevistas, abordamos la vida y la obra de figuras que, desde posiciones vulnerables, han decidido confrontar los mecanismos de control del poder.

Cada entrega acerca a nuestros lectores a su trabajo, sus contribuciones y su impacto en el debate público cubano, muchas veces más allá de la isla. Buscamos aportar al análisis de las formas contemporáneas de represión y de las voces que las desafían.

En esta ocasión conversamos con Oraisa Estrada.

Oraisa Estrada es activista afrocubana y una de las voces más incisivas en la denuncia del racismo estructural en Cuba. Su trabajo se mueve en un terreno particularmente sensible: la intersección entre raza, poder y totalitarismo en un país cuya narrativa oficial insiste en haber resuelto la cuestión racial desde 1959.

Frente al discurso institucional, que presenta la igualdad racial como una conquista consumada, Estrada ha documentado cómo la población negra continúa concentrada en los estratos más precarizados de la sociedad cubana. Desde su activismo, sostiene que esta desigualdad no es accidental, sino funcional: el régimen administra la pobreza y utiliza la marginalidad racial como instrumento de control social.

Su labor se ha centrado en visibilizar cómo la dictadura no solo oprime a los afrodescendientes, sino que también instrumentaliza su imagen en el relato político. La negritud, en este sentido, es convertida en símbolo propagandístico mientras se niega a los propios sujetos negros la posibilidad de articular demandas autónomas dentro del país.

Estrada ha participado en espacios internacionales donde ha trasladado estas denuncias fuera del cerco informativo de la Isla. En el Foro Permanente de Afrodescendientes de las Naciones Unidas, expuso la persistencia del racismo en Cuba como una política no reconocida oficialmente, subrayando la ausencia de mecanismos independientes que permitan canalizar las demandas de la comunidad afrodescendiente.

Su activismo se desarrolla bajo las condiciones habituales de la disidencia cubana: vigilancia, hostigamiento y exclusión de los espacios institucionales. En ese contexto, su voz adquiere una doble dimensión: no solo denuncia una estructura de poder racializada, sino que también desafía el monopolio narrativo del Estado sobre la cuestión racial.

En esta conversación, Oraisa Estrada aborda la relación entre racismo y control político en Cuba, la utilización simbólica de los cuerpos negros por parte del poder y las limitaciones estructurales que enfrenta cualquier intento de organización autónoma dentro de un sistema diseñado para absorber o neutralizar la diferencia.