El primer llamamiento de un movimiento fascista, o prematuramente fascista, es contra los intrusos.
El primer llamamiento de un movimiento fascista, o prematuramente fascista, es contra los intrusos.
Estos creadores se suman a los quince artistas encarcelados a lo largo de todo el país, por los que sostenemos una campaña de liberación.
“Al matar a Alexei, Putin mató la mitad de mí… Pero aún conservo la otra mitad, y eso me dice que no tengo derecho a rendirme”.
Por fin cedo y me abro a su aliento, a su saliva. Y el paisaje cambia, como si todo estuviera más destruido y más triste.
El muy parcial enfoque que se alienta desde los olimpos culturales hace dudar de la sinceridad del remordimiento blanco.
La profesora entró al aula y dijo como si fuera lo más natural del mundo: “Se nos ha ido el hombre más grande de la humanidad”. Se nos ha ido, dijo.
La L de lengua. La L de locos. La L de labios. La L de lamentación. La L de ʻlárguenseʼ.
La censura es un trago amargo que no desciende del esófago.
Continúa esta salación de la pandemia con déficit de féferes y otras sepetecientas calamidades. Así que nosotros seguimos acá en Hypermedia Magazine, desempolvando añejos mysteries. Hoy le toca el turno a “La segunda mancha”, cuya trama incluye chantaje, espionaje, asesinato y un chanchullo político subterráneo de lo más sensacional.
Ronaldo Menéndez (1970) es escritor, editor, profesor y periodista. Fundador de la Escuela de escritura Billar de Letras y autor de relatos y novelas que suman más de diez libros publicados. Su última novela; ‘El proceso de Roberto Lanza’ fue publicada el pasado 20 de octubre por Alianza de Novelas.
‘Tutifruti: una maravilla simbólica y un palacete, un timbre natural de futuro y un desborde artístico de excelencia.
Néstor Díaz de Villegas es poeta, ensayista y traductor. Entre sus libros se encuentran ‘Cuna del pintor desconocido’ (2011), ‘Che en Miami’ (2012), ‘Palavras à tribo/Palabras a la tribu’ (2014) y ’Poemas inmorales’ (2022). La editorial Hypermedia recogió sus escritos sobre cine en ‘Para matar a Robin Hood’ (2017).
La foto de este lunes de noviembre ilumina otro sentido subterráneo de esas palmas que revientan buldoceadas en un verso olvidado.
De lo que se trataba era de hacer un claro en el bosque. Una especie de patio interior. Una claraboya para visibilizar la barbarie.
“Paga en efectivo por adelantado… No hay nada mejor que eso”, comentó entonces Rich Waltzer sobre Castro.
Sedición (Casa de México, octubre, 2019), de José Gabriel Capaz. No seducción: forcejeos con el canon insular y sus trivialidades. La renuncia a una pintura sin cualidades, sin propósitos más allá del efecto retiniano. Soslayar los sitios comunes de la pasarela emergente, su erótica existencia. Retomar la pintura como espacio para el debate filosófico.