Para qué medir la felicidad, si la infelicidad y el desatino son el gran nudo, la perfecta armonía de este país.
Para qué medir la felicidad, si la infelicidad y el desatino son el gran nudo, la perfecta armonía de este país.
“Un libro así debería poder ser leído en los más de siete mil idiomas que existen. Seguro que en cualquiera de ellos provocaría la misma sonrisa, un tanto amarga, que el original”.
El grupo, en el que había mujeres y niños, era una mezcla de ciudadanos venezolanos, colombianos, hondureños y mexicanos. Muchos de ellos se dirigían a Brownsville (Texas) para acudir a una cita con el servicio de inmigración.
Pasajes de la novela ‘De amores y guerras. Cuba y España’ (Verbum, 2024), que será presentada en la librería Books & Books (Coral Gables) el 24 de enero de 2025 .
El ODC alerta sobre las complicidades tácticas que están dispuestos a llevar adelante determinados agentes de influencia que instrumentan el arte para encubrir las demandas de una mayoría silente.
Y yo, bueno, yo lo sabía todo sobre ‘One Piece’.
Algunos más parecen pujar como parturientas que gruñir y resoplar como todo buen quemador que se respete.
Las conexiones entre la ciencia ficción y la ciencia son múltiples. La literatura y el cine adelantaron descubrimientos que cambiaron la humanidad.
Un país lleno de consignas. Las consignas tienen una identidad, un cuerpo, y si es posible, un mapa de viaje parecido a innumerables mapas de viaje. Las consignas más hermosas debieran ser las que hablan del hombre desafiando todo lo supuestamente hermoso de las consignas.
“El peso de una condena de 6 años, por una absurda estrategia ejemplarizante del gobierno cubano, hace que me apure en grabar las canciones antes de que tenga que comenzar a cumplirla con internamiento en una cárcel cubana”.
Batman es el superhéroe más bello de todos. Es el más triste, el más inútil, el más fallido, el más terrible. Es la definitiva encarnación de la impotencia y el fracaso glorioso ante los embates del mal humano.
“La emigración es un negocio perfecto para el régimen, pues salen de todo los desconformes, que desprecian, y al mismo tiempo hacen dinero. Y es lo mismo que sigue pasando ahora, eso no ha cambiado nada, la emigración sigue manteniendo el país”.
¡No hablen más del hotel! No hablen del inmueble si de edificios icónicos y destruidos está llena La Habana. No hablen de los servicios que iba a comenzar a brindar, cuando en realidad esos servicios no iban a estar dirigidos al turismo nacional y mucho menos al pueblo.
Esta entrega busca evadir el manto protector del periodismo amateur y otras lindezas, trampas que la destinarían al infierno de la papelera de reciclaje.