Exilio, esa es una palabrita venenosa. Tan venenosa como la palabrita Patria.
Mientras que WhatsApp y Signal son preferibles para conversaciones personales seguras, Telegram es idóneo para las situaciones en las que el anonimato del usuario es crucial.
Revisé los nombres enterrados de igual modo en los agradecimientos del segundo volumen de ‘Soplavientos’. Eran los nuevos entrevistados, cuyas palabras, ligeramente editadas, llegaron a formar el ecléctico estilo narrativo del periodista.
En ese instante, me percaté de que la mayoría de las conversaciones con mis amigos giran en torno a la felicidad y en cómo alcanzarla.
En el Gran Tablero de Corcho que es la Isla, cada sujeto posee un puñado de tachuelas y fija allí los sucesos que le importan.
Cuando revisamos sus obras, nos encontramos con texturas que parecen tejidos textiles que nos llaman a la representación de la inteligencia y su actividad funcional.
“El lector y yo compartimos una fugaz experiencia en un mundo efímero, acelerado y lamentablemente violento”.
Un cacique local traspasa sin dificultad las normativas urbanísticas, y los imponentes muros del eclecticismo santiaguero ceden ante la desidia de los organismos tenientes.
Josué G. Gómez compone un discurso fragmentario a partir de las lógicas asociativas del pensamiento y la poesía.
Este es nuestro libro maldito, los franceses tienen Las flores del mal; nosotros, Fuera del juego; merecido: los escritores cubanos son casi todos chismosos, en la grey disocian sus señales.
Tú, como artista, si participas en esta cochiná’, en un momento como este, lo que vas a hacer es tirarte un cubo de mierda arriba, como lo han hecho una lista de oportunistas en momentos anteriores.
La película cubana ‘Tundra’ (José Luis Aparicio, 2021) se estrenará mundialmente en Curta Cinema, el Festival Internacional de Cortometrajes de Río de Janeiro, que transcurrirá entre el 3 y el 10 de noviembre de 2021.
Celebrar una bienal de arte organizada por un Ministerio de Cultura que es cómplice del miedo y la represión es una gran pantomima.
Mi tío, Herminio Pérez, lo dio todo por la Revolución, hasta la vida. En realidad, si me da por ponerme específica, la Revolución le reventó la vida a patadas.