Norestes me había entregado originales. Llegamos a la conclusión de que dicho material había sido copiado a mano.
Norestes me había entregado originales. Llegamos a la conclusión de que dicho material había sido copiado a mano.
Cuba podría verse rodeada de gobiernos poco afines que, unido a la policrisis que experimenta y el recrudecimiento de las sanciones (o los posibles ataques) de EE. UU., podría dar al traste con la Revolución.
“La crisis que atraviesa Cuba no solo vació los refrigeradores: también vació los abrazos, enfrió las camas y convirtió el amor en un lujo”.
Desde el mandato del general presidente Raúl Castro al ʻdegeneradoʼ presidente Miguel Díaz-Canel, fueron desmontando programas de asistencia social hasta puertorriqueñizar Cuba.
¿Por qué un pensador que hizo de la libertad y el humanismo el centro de su reflexión no pudo notar esta voluntad totalizante del líder o solo la expresaba entre líneas?
La cultura, entendida como derecho, no puede reducirse a donativos, inventarios y programas de asistencia.
El mismo gobierno, el mismo estatismo asumido en contra de la voluntad colectiva.
En el mundo homérico la obediencia al padre, la estabilidad del reino y la continuidad del poder pueden ser tan apremiantes como el amor conyugal y maternal.
Me hace gozar de un modo indefinible, / Yo, que siento por él; yo, que le llamo, / ¡Yo creo en el amor, porque yo amo!
El yo de cualquier artista sólo resulta interesante cuando nos propone una relación incómoda con la realidad.
Carrión ha vuelto al origen de la novela como discurso caníbal, con hambre de formas nuevas.
Sus apariencias persisten, pero el autoritarismo y la inteligencia artificial están vaciando nuestra humanidad.
Incluso aquellos cineastas que han trabajado dentro de las pautas institucionales de la Revolución no están a salvo de que su trabajo sea despedazado.
El ODC advierte que la cooperación cultural en contextos autoritarios plantea dilemas éticos y políticos de gran envergadura.
Una movida hueca, que sólo refuerza el trágico ciclo de las relaciones EUA-Cuba.
La ley SB4 de Texas desata el miedo, ya que permite una dura aplicación de la ley de inmigración dirigida por el Estado, con la posibilidad de separar familias.
The Intercept: “El sigiloso ataque israelí con misiles y aviones no tripulados contra Irán no es un riesgo de guerra. Es la guerra”.
Carlos A. Aguilera es el editor invitado de ‘La guerra aún no ha comenzado’, una edición especial para Documenta 15, de la revista ‘No Country Magazine’ (un proyecto editorial de las publicaciones ‘Rialta’ y ‘El Estornudo’).
Un lugar adonde nadie haya escuchado nunca hablar de Fidel, Revolución, trabajo voluntario, Período Especial, reordenamiento monetario.
Adiós, fiestas. Adiós a todos los que participaron. Quizás no nos volvamos a encontrar.
Cuba se encuentra en una emergencia energética y alimentaria. A pesar de la gravedad de la situación, la comunidad internacional deja a la isla, como de costumbre, en un segundo plano.
La significación del instante, del aquí y del ahora, adquiere un valor transcendental en su obra.
“Miami Beach me ofrecía contrastes. Lo efímero y anónimo de la experiencia turística versus la inmortalidad de la poesía. Se pasa en 60 segundos de un obsceno Lamborghini al homeless que pernocta en el umbral de una tienda”.
Conversación con Hamlet Lavastida: “El lenguaje que intenta construir el relato de la Revolución y el Estado es tan desmesurado que señala las antípodas de de sí mismo. Es un lenguaje tan cercano a la burocracia militar que podríamos pensar que la sociedad nunca se ha articulado más allá del delirio de algún lunático oficinista obsesionado con el género policiaco”.
Sólo escribo. Cuando lo hago, soy libre. Es cuando único soy libre. Antes lo hacía para comer y era respetado. Escribía por encargo. Y sólo por encargo. Ahora lo hago porque soy libre.
Capítulo del libro ‘Historia de la música popular cubana. De las danzas habaneras a la salsa (1829-1976)’, de Antonio Gómez Sotolongo (Hypermedia, 2024).
Con el reparto puedes hacer una obra maestra o una canción muy mala. No se puede generalizar, ni prejuiciar.
No proyecta un comportamiento que podríamos reconocer como locura maníaca o agresiva, sino que es proclive a la euforia y emociones ‘desbordadas’ de alegría.