“Logró hacernos ver que su miedo era coraje. Y tal vez eso sea en verdad el coraje, la forma más humana de esconder el miedo”.
“Logró hacernos ver que su miedo era coraje. Y tal vez eso sea en verdad el coraje, la forma más humana de esconder el miedo”.
Un ataque con drones sacude el centro de Moscú y los escombros caen sobre el Centro de Exposiciones de la ciudad. Rusia culpa a Ucrania. No hay víctimas.
El mar, los objetos y nosotros, flotando. No me quiero ir. Es aquí donde puedo abrir los brazos sin tropezar.
WSJ: “Edmundo González es una anomalía en la áspera política del país, pero se enfrenta a un sistema electoral amañado”.
The San Diego Union-Tribune: “El club anunció el fichaje de la atacante exterior cubana Rosir Calderón para la temporada 2025”.
“Odette Alonso Yodú, Gleyvis Coro Montanet y Legna Rodríguez Iglesias. Tres mujeres. Cubanas. Poetas. Emigradas. Grandes. Sabias”.
“En Cuba sólo han existido dos José, José Martí y José Lezama Lima”.
“¡Esto es demasiado…! ¡No hay quien aguante tanta tortura!”, grita alguien. “¡Aquí en esta casa no se come hoy!”.
Una conversación con el dibujante Alen Lauzán, el humorista gráfico Gustavo Rodríguez (Garrincha) y el escritor Jorge Fernández Era.
“Me obsesioné con la basura como un objeto encontrado, como material para hacer arte, como algo que necesitamos desesperadamente mirar y repensar. Cuando regresé a Panamá, después de dos años de estudiar en Baltimore, lo hice con una mirada hacia los desechos como evidencia de nuestro comportamiento humano”.
Víctor Betancourt ha estudiado la lingüística, la filosofía y la liturgia yoruba como pocos. Es considerado un transgresor porque, entre otras cosas, desarrolló un proyecto con mujeres a las que consagró como Iyá Oní Ifá y les enseñó muchos de los secretos del sistema de adivinación de los babalawos, hasta entonces reservado a los hombres.
En La Habana sobreviven los actos de repudio y se asiste a una resurrección de los poderes de la muerte civil. No hay desintegración en el polvo de las tumbas, ni huesos desperdigados, ni trozos de piel pegados a los ataúdes. Las formas de la muerte son ahora muchas, demasiadas, y el lenguaje apenas alcanza.
¿Cómo pretende la política cultura estatal definir los límites del arte que se produce en Cuba? La figura del Inspector Cultural significa volver a instaurar al policía de la cultura que flageló a Cuba durante décadas.