“Ciento setenta y dos años parecen ser mucho tiempo para mantener vivo el recuerdo de una persona”.
“Ciento setenta y dos años parecen ser mucho tiempo para mantener vivo el recuerdo de una persona”.
La denuncia de la violación de los DD.HH. es fundamental deconstruir la narrativa que el Gobierno cubano ha usado para legitimarse ante los organismos internacionales.
Esta tendencia ha sido especialmente pronunciada en 2023, con la marcha de más de 30 deportistas.
Sólo dos detalles han impedido que el presidente cubano Miguel Díaz-Canel sea un invitado de honor en el Congreso estadounidense.
Deberíamos dejar a los basureros que nos gobiernen: peor que la actual dirigencia del país no lo van a hacer.
Esperar que a partir del 20 de enero las aguas vuelvan a su nivel y la retórica de perros ladrándose patio de por medio vuelva a ser lo corriente.
Me digas lo que me digas, baile contra quien baile, yo siempre voy a subir la apuesta y a trastocar la lógica del juego, maldita sea.
Una movida hueca, que sólo refuerza el trágico ciclo de las relaciones EUA-Cuba.
Capítulo del libro ‘Historia de la música popular cubana. De las danzas habaneras a la salsa (1829-1976)’, de Antonio Gómez Sotolongo (Hypermedia, 2024).
“De Cuba me queda una conciencia sociopolítica muy presente, y un temor constante a que mis coterráneos pierdan sus cuotas ganadas de libertad. En mi arte, al igual que en mi vida, busco involucrarme o fomentar espacios libres, donde el compromiso no sea visto como una limitación o un dogma”.
No habrá solución sin desarrollo de los derechos humanos, la inclusión sociopolítica, el Estado de Derecho y un contexto internacional favorable, por medio de la distensión y el diálogo. A la vez todo esfuerzo fracasará sin la participación decisiva de la ciudadanía.
La Editorial Hypermedia convoca a la primera edición del Premio #ChallengesdelArteEmergente: iniciativa que busca contribuir al reconocimiento de las nuevas generaciones de artistas visuales cubanos.
El avasallamiento de un pueblo tiene siempre un componente cultural que lo induce a someterse y que pasa por la aceptación acrítica de ciertas ideas, es decir, de ciertos significados que se endilgan a las palabras. Entre esas palabras hay dos de especial relevancia: “oficialista” y “revolucionario”.