Ninguna transformación reciente ha sido tan fundamental, como nuestra capacidad para producir, año tras año, un excedente de alimentos.
Ninguna transformación reciente ha sido tan fundamental, como nuestra capacidad para producir, año tras año, un excedente de alimentos.
¡Oh, Habana! Tus hijos lloran tu impotencia… / ¡Oh, Habana! Tu destrucción irreemplazable…
Miles de personas en Gaza se enfrentan a la disyuntiva de huir sin garantías de seguridad o permanecer en medio de los ataques aéreos.
La victoria de Donald Trump ha dejado consternado a muchos que, desde distintas zonas del espectro político, lo denunciamos como un agitador con irreprimible vocación autoritaria.
La historia moderna puede verse como una secuencia inusualmente rápida de transiciones hacia nuevas fuentes de energía, y el mundo moderno es el resultado acumulativo de sus conversiones.
Oscar Grandío Moráguez es historiador y politólogo. Autor, entre otros, del libro, ‘Mejor no me callo. Notas ante una transición en Cuba’ (Hypermedia, 2024).
“Puede que no nos dirijamos hacia un colapso general, sino hacia una época tan horriblemente estable como los imperios esclavistas de la antigüedad”.
No estoy incitando al pueblo hastiado de tanta miseria a armarse. Aunque, pensándolo bien, ¿y si cada cubano se construyera una…?
La locura es un territorio al que han sido desterrados millones de seres divergentes del constructo cultural conocido como “normalidad”.
Yo quiero que el Estado cubano respete el derecho a que cada cual piense lo que quiera y lo diga como lo quiera decir, porque así sabré cosas verdaderas de todos. No solamente de los 30 que entramos la noche del 27 de noviembre al Ministerio de Cultura, también de los más de 500 que estaban afuera esperándonos, y a los que no les pudimos dar una mejor noticia.
Movimiento (y no grupo) sugiere una expansión abierta e ininterrumpida. La reciente congregación de centenares de artistas ante la sede del MINCULT debe verse como una prolongación del Movimiento y como un indicio de que los activistas están sacudiendo el orden imperante.
Sentí la represión creciente del régimen como revolucionaria radical, que era como yo me definía. La homofobia me pareció retrógrada, catastrófica para el país entero. Sin embargo, la represión que sentí desde que tuve uso de razón, fue por ser mujer. Lo viví de niña, de adolescente, y de joven adulta. Hasta que me fui del país.
“En un artista que se está desarrollando constantemente como individuo, es presuntuoso decir: esto está hecho. Además de presuntuoso, podría resultar falso. Autoengaño, incluso. Yo siempre veo algo más que va a llevar a la pieza al lugar mágico, al brillo cegador de la perfección…”.