Así quería verlos, tranquilitos. Dándose la mano y todo. Ayer, Joe Biden y Donald Trump. Hoy, Donald Biden y Joe Trump.
Así quería verlos, tranquilitos. Dándose la mano y todo. Ayer, Joe Biden y Donald Trump. Hoy, Donald Biden y Joe Trump.
Yasiel Elizagaray pertenece a la tradición del retrato sugestivo con rasgos expresionistas, que tuvo grandes exponentes en la vanguardia cubana.
Nicaragua emerge como el puente crucial en la ruta migratoria hacia EE.UU. para africanos, cubanos y haitianos. En Managua, una red de servicios y guías facilita el trayecto.
The New York Times: “Los votantes descontentos con el rumbo del país lo convirtieron en un vehículo de su rabia”.
“Sigue siendo inconfundible el timbre único de Amaury Muro, el tono de cantautor que sirve de puente entre lo tradicional y lo contemporáneo”.
TIME: “El 20 de enero, todos estaremos viviendo en la América de Trump. Aquí tienes un vistazo de cómo podría ser”.
Votar en los Estados Unidos ha devenido la causa última del hundimiento de una espiritualidad.
La joven, fotógrafa gótica y surrealista, posaba con su cuerpo desnudo, envuelto en transparencias, ante el ojo de la cámara.
Antonio Gómez Sotolongo (1954) es músico e investigador. Ha publicado Historia de la música popular cubana: De las danzas habaneras a la salsa (1829-1976).
La anunciada reforma salarial podría diluirse en una espiral inflacionaria de precios que mantendría muy bajo el poder adquisitivo. Para eliminar la escasez de alimentos tampoco parece posible la importación, pues la pandemia ha disminuido de manera drástica el turismo, las remesas y la venta de servicios médicos al exterior.
“Procuro ser optimista ante lo que estamos viviendo, pues lo que ha pasado me confirma que ser proactivos, constantes e inconformes con la obra, nos encamina lejos de cualquier acomodo o absurdo provinciano. Mírame aquí, entrevistado por ti. ¿Quién lo diría?”
“Nos trataron como traidores, recibimos muchas amenazas. La cosa fue seria, el impacto de ir al diálogo creó muchos problemas. A mí me avisaron (esa es la única vez que me avisaron de Cuba) de que Alpha 66 estaba detrás de mí. Yo dejé de ir a Miami. O sea, que la cosa fue bastante fea, ¿sabes?”
El pueblo donde crecí tenía una sola calle, larga y negrísima. Los lunes por la mañana, cuando todos iban para el trabajo, se pisaban los juanetes como en las pinturas de Marcelo Pogolotti. Daba náuseas mirar el gentío tropezando sobre aquella cuerda floja.