Adiós, fiestas. Adiós a todos los que participaron. Quizás no nos volvamos a encontrar.
Adiós, fiestas. Adiós a todos los que participaron. Quizás no nos volvamos a encontrar.
El incidente del OceanGate sirve de conmovedor recordatorio del trato divergente entre los fabulosamente ricos y los refugiados sin dinero.
Eater Atlanta: “Desde sándwiches cubanos prensados hasta cenas de varios platos, la comida cubana abunda en la ciudad”.
Israel y Hezbolá se acercan a una guerra total tras una escalada de las hostilidades, lo que aumenta la presión sobre el gobierno israelí para que proteja su frontera septentrional.
“En la obra de Carlos Rodríguez Cárdenas se teje una trama que aborda la emigración, la desacreditación de la retórica y la iconografía política oficial, y el arte contestatario”.
“La guerra es una prueba de choque y hasta ahora todo indica que el sistema patronal ruso la está superando con mucho éxito. Y todos están demostrando activa o pasivamente su lealtad a Putin”.
México tiene su primera mujer presidenta. Pero su gran victoria puede suponer un peligro mayor para la democracia y la seguridad.
Ana Navarro arremete contra Marco Rubio por comparar el juicio de Trump con los “juicios espectáculo” de Cuba, condenando su uso de la historia cubana para apoyar las ambiciones políticas de Trump.
Hasta ahora se había hecho mayormente con ratas de laboratorio, es decir, con novelas, pero sí logró aplicarse efectivamente para predecir las movidas de un asesino en serie que se basaba en novelas. Tuvieron que morir varios antes de obtener el coeficiente adecuado, pero todo crítico tiene sangre en las manos.
Conversar con un OMNI de ZonaFranca siempre es un desafío, e Hypermedia Magazine tuvo a bien convocarlo. Desafío en cuanto al carácter agonista y trascendental de los miembros de este proyecto, que se obstinan en afinar sonido, poesía, cuerpo y performance en la nota bondad-belleza-verdad.
Mi perseverante autoaislamiento comenzó en 1972, cuando tenía 11 años de edad. En paralelo a un enquistamiento insular, ya que por muchos años a los cubanos se nos prohibió viajar a otros países, es decir, fuimos sometidos a una cuarentena de fronteras sin piedad y sin nasobuco: un castigo sin culpabilidad.
“¿Estás de parto?”, le pregunté, por preguntarle algo, a mi embarazada. Ella me miró, contenta de contestarme, a pesar de las ráfagas fértiles de su dolor. “No, estamos de parto”, me dijo. “Voy a parir una hija tuya. Se llamará Luna Isabel. Será tu única hija y te va a adorar”. Casi meto un frenazo. My daughter, pensé, my sweet little daughter.