Teniendo entre 10 y 12 años, Chocolat fue vendido por el precio de 18 onzas de oro a la familia Castaño, originaria del País Vasco.
Teniendo entre 10 y 12 años, Chocolat fue vendido por el precio de 18 onzas de oro a la familia Castaño, originaria del País Vasco.
La Historia, para este pintor, no existe como objeto real independiente de los relatos históricos: se construye a partir de testimonios incompletos del pasado.
Carlos González Arenal (La Habana, Cuba, 1970) es director de cine, guionista y fotógrafo. Ha dirigido y escrito cortometrajes y documentales. Reside en Madrid.
Zelenski parece perfectamente adecuado para la alta concentración de poder y la arbitrariedad en la toma de decisiones que son intrínsecas al liderazgo en tiempos de guerra. ¿Pero qué pasará cuando regrese la paz?
“El miércoles se cumplieron cinco años desde que el gobierno cubano me detuvo en el aeropuerto internacional José Martí de La Habana”.
The Washington Free Bacon: “Fue muy, muy amable conmigo y con mi familia y tenía una mente muy abierta y comprometida y hablé con él de un millón de cosas, dijo Kennedy, señalando que habló con Castro”.
“Dos nuevas cartas del escritor a su hermana Eloísa Lezama Lima, desconocidas hasta el momento, cuyos originales se encuentran en la Biblioteca de la Universidad de Miami”.
La nueva normativa permitirá a los funcionarios de inmigración deportar a los inmigrantes que no reúnan los requisitos para obtener asilo en una fase más temprana del proceso.
Sueños al pairo, el documental en torno al cantautor Mike Porcel, más la avalancha de materiales y testimonios que ha generado, me obligan a volver sobre un tema que ya había delimitado señalando sus dos extremos, Amaury Pérez y Vicente Feliú: las masculinidades en la Nueva Trova.
La idea es sencilla: cada día, durante los próximos cuarenta, publicaré aquí la versión de un poema que nos ayude a pensar el confinamiento. Rutina, refugio, exploración… Que cada lector escoja el uso que quiere dar a este diario en clave.
Partida final de Leinier Domínguez y Timur Gareyev. Hacerlo era cuestión de tiempo, más tras saber lo que estoy por contar. Lo haré, y al final dirán si fue o no buena decisión, mas no borrará el haberme decidido. Quienes me desdeñen luego por eso, corren el riesgo de acumular ese sentir.
Mr. LaBruce se acordaba de mí. Decidí escribirle. La idea era traerlo a los jóvenes de la Isla vía Hypermedia Magazine. Le escribí en mi raro inglés y él me respondió, regalándonos su corazón y su tiempo. Acá les va, en español, en una traducción totalmente fiel.