Los derechos culturales y socioeconómicos parten de un principio de obligación estatal del que se desentiende la institucionalidad en Cuba.
Los derechos culturales y socioeconómicos parten de un principio de obligación estatal del que se desentiende la institucionalidad en Cuba.
El éxito de la resistencia ucraniana constituyó una gran sorpresa para muchos observadores, y algunos expertos y responsables políticos occidentales predijeron que probablemente Kiev caería en tres días.
“La guerra Rusia-Ucrania” es un dosier coordinado por los sociólogos Bálint Madlovics y Bálint Magyar para Hypermedia Magazine.
Taiger, Taiger: un pingú. / Cuéntame la historia tú: / Isla, exilio a contraluz; / Hombre, música, ataúd.
Fragmento del libro ‘Leviatán. Policía política y terror socialista en Cuba’, del periodista Yoe Suárez, sobre los Órganos de la Seguridad del Estado (OSE) en Cuba.
Informe presentado por Freedom House, bajo el título “Cuba: Freedom on the Net, 2024”, y redactado por el profesor Ted A. Henken.
En ese instante, me percaté de que la mayoría de las conversaciones con mis amigos giran en torno a la felicidad y en cómo alcanzarla.
En el Gran Tablero de Corcho que es la Isla, cada sujeto posee un puñado de tachuelas y fija allí los sucesos que le importan.
Aunque la censura siempre ha tenido mano dura, no deja de producirse una sorpresa cuando posa garras en terreno seguro. Es decir: un terreno ya sesgado para un propósito, que puede ser el arte y su libertad, o al menos la libertad de la nómina de sus artistas. Un terreno preparado para cualquier tipo de incidentes, que a su vez quiere decir “curado de espanto”.
Se está hablando de feminicidios en Cuba. Suceden feminicidios en Cuba. Allí donde suceda, y cuando suceda, un feminicidio no es un potencial mediático, no es un pretexto de oportunistas, no es “uno de los recursos más explotados por la maquinaria de medios digitales financiados para la guerra comunicacional dirigida hacia la sociedad cubana”.
Como has notado, mi quehacer se encuentra visiblemente dividido en dos vertientes: el trabajo por encargo y la producción con galerías. No te voy a negar que sostener este binomio es complicado, y en ocasiones siento que merma y divide mis fuerzas.
Hoy tengo la suerte de poder dialogar con un guionista y director de cine argentino que es todo un misterio. Odio la palabra “necesario”, pero si hubiera que escoger un cineasta latinoamericano con una obra necesaria, ese sería Santiago Mitre.