Fragmentos de ‘Diario de Kioto’ (Godall, 2024).
En medio de la sombra de la Crisis de los Misiles, películas de diversos géneros iluminan este enfrentamiento histórico, para explorar el roce de la humanidad con la aniquilación nuclear.
Enrique del Risco (La Habana, 1967). Escritor, historiador y humorista cubano exiliado. Autor de varios libros premiados internacionalmente. Promotor y miembro de la Academia de Historia de Cuba en el Exilio.
Las actas electorales venezolanas “son, sin duda, el tiro de gracia a la izquierda latinoamericana y, por extensión, a las izquierdas internacionales que callen ante semejante canallada”.
¿Y si no pudieras fiarte de nada? ¿Y si no pudieras saber si todo es verdad o si se lo ha inventado una máquina?
“Lo más profundo del alma de la ciudad se desdobló ante sus ojos: vio las sombras de muchos de los que ya no estaban allí para caminar sus calles”.
Rusia ha completado un intercambio de prisioneros con Estados Unidos y Alemania. A cambio de los presos políticos liberados, ha recibido al agente del FSB Vadim Krasikov, junto con múltiples espías.
“Si existe la tentación de juzgar estos problemas como la preocupación particular de unos paletos en el culo del mundo, un vistazo a mi vida revela que los aprietos de Jackson se han vuelto mayoritarios”.
Philadelphia Inquirer: “El peso ligero Cruz, que está entrenado por Bozy Ennis, peleará el sábado en Los Ángeles en la cartelera de Terence Crawford-Israil Madrimov”.
Gustavo Acosta dibuja y pinta el futuro que se hunde en el pasado, el derramamiento del sueño en la vida real, los recuerdos fraguados por la erosión del olvido. No tiende al espectador anhelante el cebo de una significación, de una demostración, sino una sugerencia para que su visión se abra, desborde su época y resuene su espacio mental.
Adalberto Delgado: “Do you believe this?! We should do something”. Fred Snitzer: “Let’s do nada”. Y así, un poco a lo Tzara, con el mismo nihilismo pero en espanglish, en la humedad sofocante del pantano y entre sorbos de vino, en el verano de 1983, nació Nada.
Tomo el overol y el nasobuco. Aún no sale el sol: 6:35 a.m. Me visto, voy al parqueo a buscar la moto: 7:10 a.m., y salgo hasta San Agustín, allí recogeré al electricista: 8:05 a.m. Vedado, llega el albañil en una bicicleta: 8:45 a.m. Comenzamos sobre las 9:00 a.m. Trabajo como ayudante de ambos.
Empiezo a tener una pesadilla recurrente, como las que de niña me despertaban sobresaltada. Antes era por miedo a salir sin blúmer; ahora, sin la boca tapada. Comento en mi muro de Facebook sobre esto y me doy cuenta de que no soy yo sola.