“La democratización de la sociedad pasa también por otorgar verdadero rol ciudadano a quienes tejen sus vidas en los enclaves urbanos”.
“La democratización de la sociedad pasa también por otorgar verdadero rol ciudadano a quienes tejen sus vidas en los enclaves urbanos”.
Su sufrimiento pasaba en pocos segundos desde la tristeza más desoladora, hasta la oscuridad más temida.
Millones de inmigrantes sin estatus legal en EE.UU. enfrentan el riesgo de deportación. Con vidas, propiedades y familias establecidas, es crucial tener un plan de preparación, especialmente si tienen hijos.
Philadelphia Inquirer: “El peso ligero Cruz, que está entrenado por Bozy Ennis, peleará el sábado en Los Ángeles en la cartelera de Terence Crawford-Israil Madrimov”.
“Los venezolanos estamos listos para deshacerse de la dictadura. ¿Nos apoyará la comunidad internacional?”.
“El actor impedido es el intermediario agónico más importante que existe entre el yo privado del actor y el ego del personaje”.
WSJ: “Para Xi Jinping, una victoria rusa sobre Ucrania reivindicaría la teoría marxista de la historia”.
The Economist: “El combativo economista marxista se centró en cuestiones relacionadas con el crecimiento”.
“La Habana y toda la Isla están perdiendo, ¡si es que no han perdido ya!, una guerra que no fue”.
Todo el mundo solo. Todo el mundo triste. Todo el mundo desesperado, al borde de la autodestrucción. De ahí salieron las ráfagas semiautomáticas de Alexander Alazo en contra de la embajada cubana en Washington, DC. De esa soledad, de esa tristeza, de esa desesperación. Tedio de una muerte masificada. Paranoia sin contenido, esquizofrenia inercial.
Vivir en confinamiento es caótico y emocionalmente agotador. Cuba nos ofrece un nuevo nivel de complejidad, donde la confusión es la única certeza. Aquí, mucho antes de la pandemia, ya conocíamos la escasez, la distancia, el silencio y el confinamiento. Aquí la supervivencia siempre ha sido una máxima.
Parece que padecemos una pandemia distinta: no esta cosa respiratoria, sino la amnesia general. Partida de hipócritas, ¿ahora? ¿Aplaudir a los médicos? ¿Ahora? ¿Y antes? ¿Quién llamaba a los médicos a ver si tenían comida en casa, si tenían jabón, si querían tomarse un gin-tonic en el Sarao del concha de su madre ese?
Comenzaba la desbandada del Mariel cuando avisó a sus familiares floridanos que quería partir y les pidió que gestionasen sin demora su salida. Noticia que tomó a todos por sorpresa; jamás había dado el menor indicio de que pensase dejar el país, de que vacilase su fidelidad.