“Gran enemigo, gran pretexto, gran alternativa, gran dispositivo sociocultural y sociopolítico, la droga es un monstruo que no muere”.
“Gran enemigo, gran pretexto, gran alternativa, gran dispositivo sociocultural y sociopolítico, la droga es un monstruo que no muere”.
Alguna vez se habló de una visita a Cuba, pero eso nunca se concretó, aunque su hermano, de profesión novelista, sí llegó hasta acá.
La Kings League, impulsada por la visión de Gerard Piqué e Ibai Llanos, está revolucionando el mundo del fútbol.
WSJ: “Para Xi Jinping, una victoria rusa sobre Ucrania reivindicaría la teoría marxista de la historia”.
The Economist: “El combativo economista marxista se centró en cuestiones relacionadas con el crecimiento”.
“La Habana y toda la Isla están perdiendo, ¡si es que no han perdido ya!, una guerra que no fue”.
“Las elecciones presidenciales en Venezuela el 28 de julio de 2024 marcaron un antes y un después en la historia política del país”.
“… Maduro debería tener cuidado. Esta vez, el final podría ser diferente”.
Scienmag: “El primer cubanoamericano en ser incluido en la Academia de Ciencias en Cuba es un profesor de biología jubilado de Cal Poly y reconocido microbiólogo”.
La idea es sencilla: cada día, durante los próximos cuarenta, publicaré aquí la versión de un poema que nos ayude a pensar el confinamiento. Rutina, refugio, exploración… Que cada lector escoja el uso que quiere dar a este diario en clave.
Vaticino en TikTok un campo fértil para la politiquería; algo que hasta ahora no se ha explorado, al menos en la Isla. Imagino miles de playbacks con consignas de nuestro Comandante, desplegadas como si de pop soundtrack se tratara. ¿Por qué no? Un desplegar de lemas, versos martianos y sonoridad combativa en toda la plataforma.
Les voy a decir lo que pienso: la gente se cree que con esto del confinamiento vamos a alcanzar la paz interior. La gente se cree que, a pesar de la precariedad económica que se avecina, una parte de nosotros se va reconstruir, va a entender el sentido de la soledad y nos reconciliaremos con espacios que antes significaban solamente descanso y enajenación.
Para articular bien la arbitrariedad de lo real con el sentido del aburrimiento, debería crearse una fluidez contextual respecto de la autorreclusión pandémica. Películas lentas, medio adormecedoras (que se ajusten al confinamiento deliberado), pero que tengan un punto de color en el erotismo y el sexo. Ahí empieza todo.