Ahí, donde reina un individualismo que pone en segundo lugar cualquier otro valor, el único aspecto donde pareciera reinar lo colectivo es en aquella área que debía ser precisamente la más individual e íntima: la vida sexual.
Ahí, donde reina un individualismo que pone en segundo lugar cualquier otro valor, el único aspecto donde pareciera reinar lo colectivo es en aquella área que debía ser precisamente la más individual e íntima: la vida sexual.
Lía Villares (La Habana, 1984) es escritora, artista visual y músico. Fundadora de la blogosfera cubana con su blog ‘Habanemia’. Bajista del grupo de rock opositor Porno para Ricardo.
Este dosier podría llamarse: “Los poetas cubanos recomiendan”. Pero entonces sería traicionera con el tiempo perfecto de la poesía.
Estados Unidos y los países árabes intensifican las conversaciones para lograr un alto el fuego en Gaza y liberar a los rehenes.
En las fotografías de Izuky Pérez el reforzamiento del canon ocurre cuando nos percatamos que allí el cuerpo deviene paisaje y, al mismo tiempo, atmósfera.
Los símbolos patrios pertenecen a toda la ciudadanía, hacen parte del imaginario colectivo de la nación que, a su vez, se ha nutrido de la historia construida a lo largo de nuestro devenir.
Estados Unidos anunciará importantes sanciones contra Rusia por la muerte de Alexei Navalny y la guerra de Ucrania, dirigidas contra la base de defensa.
La estrella cubana de flamenco Irene Rodríguez hace de Tampa su nuevo hogar, compartiendo su pasión y reconstruyendo su vida a través de la danza.
“Los esforzados dueños-choferes de almendrones son sólo otra de las tantas categorías de héroes anónimos que mantienen, mal que bien y nadie sabe cómo, la Isla funcionando. O que, al menos, evitan que se hunda definitivamente”.
En estos tiempos de velocidad qué mejor que un soneto, una décima o un haiku que tratan de resumir a veces el sentido de la vida en unos cuantos versos.
La Revolución había durado seis décadas, sí, eso lo aceptaban como si de un evento prehistórico se tratara. La extinción en masa de su propia raza.
Es deslumbrante que una obra que empieza con un hombre de pie, en un espacio oscuro, destilando la crueldad de sus palabras, termine con el hombre sentado, recibiendo un beso de despedida de quien llega en la primera escena y se marcha en la última.
¿Será cierto que en el Colegio de Inspectores se hablaría también de literatura? ¿Y que para los cultivadores del reguetón se había diseñado un curso de poesía juglaresca medieval? ¿Y que iban a regularse las zonas mostrables del cuerpo humano desnudo, de acuerdo con el sexo?