El Confidencial: “La buena y la mala suerte siguen contando más en nuestras desgracias que los —a menudo— ilusorios sistemas de prevención”.
El Confidencial: “La buena y la mala suerte siguen contando más en nuestras desgracias que los —a menudo— ilusorios sistemas de prevención”.
Siento en ella el olor a enfermedad, esa que escuché en la boca de mi padre y abuelos, esa cuyo nombre casi no logro pronunciar: esquizofrenia.
El ex asesor de Seguridad Nacional pide una acción decisiva de Estados Unidos para contrarrestar la creciente amenaza china en Cuba.
“Unidad, Justicia y Arte”, en Miami el 14 de julio de 2024, destaca el papel del arte en la defensa de la libertad y los derechos humanos en Cuba, Venezuela y Nicaragua.
Reuters: “El expresidente ruso Dmitri Medvédev dijo que Rusia debería trabajar por la ‘desaparición’ tanto de Ucrania como de la alianza militar”.
“Me siento en un parque. Soy como el personaje de la película de Wim Wenders, el japonés limpiador de baños”.
“Aferrados a la vida, los paisajes citadinos de Izuky Pérez Hernández revelan un silencio aparente que no la representa a ella, ni a sus moradores.
A tres años del 11 de julio de 2021, conversamos con periodistas, activistas, profesores y artistas cubanos, sobre los sucesos de ese día.
El sexo se cuenta entre los territorios realmente autonómicos desde donde se le presenta batalla al totalitarismo.
Escritorxs salvajes (Hypermedia, 2019) tiene algo de ese anhelo de H. G. Wells: es una antología que, escrita en el presente, se proyecta hacia el futuro. Reúne a una treintena de autores que en español —y ocasionalmente en inglés— ha formado un corpus creativo sumamente interesante durante las primeras décadas del siglo XXI.
“Yo era estudiante de la Iberoamericana y decidí irme a Cuba para estudiar a los autores del grupo Orígenes. Cuando mi abuela lo supo le reclamó furiosa a mi madre: ¡Se va a volver comunista! Mi madre intentó calmarla explicándole que yo solo iba a estudiar literatura. ¡Mucho peor!, dijo. ¡Se va a volver artista!”.
“Quizá la creación de una pequeña ciudad mexicana en medio de La Habana terminaría siendo una pesadilla. De allí saldrían narcos que cobrarían derecho de piso a paladares y cuentrapropistas del Vedado y Miramar; sicarios armados con cuernos de chivo que desatarían balaceras en el Malecón. Ese México en miniatura terminaría por devorar a La Habana”.