“Pedro Vega venía conmigo en su bicicleta. De pronto, un enjambre de abejas empezó a perseguirnos. Mi abuelo se quitó su camisa y me cubrió con ella”.
“Pedro Vega venía conmigo en su bicicleta. De pronto, un enjambre de abejas empezó a perseguirnos. Mi abuelo se quitó su camisa y me cubrió con ella”.
Solía tener expectativas. Quería ascensos, aumentos de sueldo y una vida mejor. Ahora no tengo ninguna. Solo quiero sobrevivir. —Cici Zhang, 32 años, profesional del marketing.
“El ODC alerta sobre las nefastas consecuencias de este nuevo ‘rebranding’ del Gobierno cubano de la mano del turismo cultural”.
WSJ: “Edmundo González es una anomalía en la áspera política del país, pero se enfrenta a un sistema electoral amañado”.
The San Diego Union-Tribune: “El club anunció el fichaje de la atacante exterior cubana Rosir Calderón para la temporada 2025”.
“Odette Alonso Yodú, Gleyvis Coro Montanet y Legna Rodríguez Iglesias. Tres mujeres. Cubanas. Poetas. Emigradas. Grandes. Sabias”.
“En Cuba sólo han existido dos José, José Martí y José Lezama Lima”.
“¡Esto es demasiado…! ¡No hay quien aguante tanta tortura!”, grita alguien. “¡Aquí en esta casa no se come hoy!”.
Todo el mundo en La Habana sabe quién es Julito Llópiz-Casal. Todo el mundo también sabe quién es Mario Llópiz-Casal. Los jimaguas. En épocas de vacas gordas, era normal verlos juntos por La Rampa, 23 y 12, Paseo. Pero hace un tiempo Mario se fue, y ahora solo vemos a Julito.
¿Qué significa ser contemporáneo? ¿Se puede seguir siendo contemporáneo? ¿Se puede seguir siendo contemporáneo en un mundo desbordado por lo efímero? El libro Teoría de la retaguardia: como sobrevivir al arte contemporáneo (y a casi todo lo demás), de Iván de la Nuez, gravita sobre estas cuestiones.
“Papa, estas pálido”, me volvió a decir. Entonces fue cuando reaccione. Revisé el bolso y me puse un pulóver seco. Todos bajamos de la grada y nos acomodamos en los bancos que tiene el Saborit. Aún no llegaba ninguna noticia del hospital.
Me gustaría ver aquella peliculita setentosa por segunda vez. Me gustaría ser por segunda vez el niño de siete años aquel. Me sentía tan seguro, tan en casa, tan a salvo, tan inmortal.