Fast Company: “A pesar de que Elon Musk, afirmó que la plataforma sería una fuente de información más ágil y fiable, no fue ni lo uno ni lo otro”.
Fast Company: “A pesar de que Elon Musk, afirmó que la plataforma sería una fuente de información más ágil y fiable, no fue ni lo uno ni lo otro”.
El ojo curioso de Jenny Sánchez retrató eso que llamamos herida. Lo hizo sin vergüenza, sin pudor. Lo hizo sin esfuerzo, sin consecuencia. Y lo hizo bello.
Permanecemos silenciosas, / parecemos tristes / cotorras mudas.
The San Diego Union-Tribune: “El club anunció el fichaje de la atacante exterior cubana Rosir Calderón para la temporada 2025”.
“Odette Alonso Yodú, Gleyvis Coro Montanet y Legna Rodríguez Iglesias. Tres mujeres. Cubanas. Poetas. Emigradas. Grandes. Sabias”.
“En Cuba sólo han existido dos José, José Martí y José Lezama Lima”.
“¡Esto es demasiado…! ¡No hay quien aguante tanta tortura!”, grita alguien. “¡Aquí en esta casa no se come hoy!”.
Una conversación con el dibujante Alen Lauzán, el humorista gráfico Gustavo Rodríguez (Garrincha) y el escritor Jorge Fernández Era.
“Casi nadie ha podido desertar de Corea del Norte. Pero esta familia hizo una aterradora apuesta por la libertad… y lo consiguió”.
«Videopoema» de Carlos Augusto Alfonso, continuación del proyecto titulado Fundamento Caín, homenaje audiovisual a Guillermo Cabrera Infante. En palabras del autor: Todo Fundamento Caín es un tratado no convencional, es el echar de menos. […] Oigan como suena, depredador, sientan como siento mi Nash entero .
Nuestros patricios modernizadores, fundadores de la nación, articularon un campo discursivo sobre el otro de la negrura, el cual se sustentaba en los imaginarios del terror, la catástrofe, el detritus social y lo excrementicio como el lugar de negras y negros, mulatas y mulatos dentro del proyecto de nación.
Alguien dijo un día: Cuba ha erradicado el racismo, y se corrió la voz. Relegamos el antirracismo a un estamento superior, estatal, que era racista como los ciudadanos, pero lo negaba. Las prácticas racistas diarias quedaron en el limbo irresuelto de los privilegios, arraigadas en un proceso político que detesta mirarse al espejo.
Mi primera orgía fue con los otros fiñes del barrio una tarde de los años 90. Entre todos improvisamos una cama en el suelo con lajas de piedra Jaimanitas y nos tapamos con unos ripios de mosquiteros.