Monika Fox brilla por fin ahora en la internet cubana, para recordarnos que no conocemos las dimensiones groseras de nuestra debacle. Ni tampoco, lo grotesco de nuestro carnaval.
Monika Fox brilla por fin ahora en la internet cubana, para recordarnos que no conocemos las dimensiones groseras de nuestra debacle. Ni tampoco, lo grotesco de nuestro carnaval.
Al interior de las celdas continúan ocurriendo sucesos criminales a los que nadie presta atención: la necesidad sexual habrá de ser satisfecha contra todo precepto.
Un documental gélido y doloroso, estático pero bullente, extrañado y triste: Cuba dejó de ser algo posible hace sesenta y dos mil milenios.
Cuba se encuentra en una emergencia energética y alimentaria. A pesar de la gravedad de la situación, la comunidad internacional deja a la isla, como de costumbre, en un segundo plano.
Un grupo de expertos vinculado al Kremlin propone una explosión nuclear “demostrativa” para disuadir a Occidente de armar a Ucrania.
Las sanciones occidentales han dado lugar a una economía sumergida mundial, en la que China ocupa un lugar central, comerciando con productos sancionados y socavando los esfuerzos de Estados Unidos.
Europa está en alerta máxima tras una serie de presuntos atentados y de sabotajes vinculados a Moscú, que hacen temer intentos rusos de desestabilizar el continente.
La frontera con Egipto en el extremo sur era la única frontera terrestre de la Franja de Gaza que Israel no controlaba directamente.
Uno vive donde vive: en el páramo. No en el de esa fastuosa y lúgubre (pero refulgente) novela titulada ‘Wuthering Heights’. Y voy a ver quién pinga me acusa de malinchismo.
Leyendo a James Ellroy, el autoproclamado “perro rabioso de las letras norteamericanas”.
Catalogada por muchos como una “conocedora” de la llamada literatura cubana del exilio, Anežka Charvátová también ha traducido al checo la obra de otros escritores latinoamericanos y europeos.