Lo único que podría librar a los cubanos de su yugo es el formidable aparato militar norteamericano, no solo para deponer un régimen, sino para enderezar un país y devolverle sus instituciones.
Lo único que podría librar a los cubanos de su yugo es el formidable aparato militar norteamericano, no solo para deponer un régimen, sino para enderezar un país y devolverle sus instituciones.
No me extrañaría que el próximo en pisar la Casa Blanca, recibido con una alfombra roja, sea Miguel Mario Díaz-Canel Bermúdez.
Un resplandor único, el de las postrimerías, capaz de anticipar y profetizar la dimensión terrible del desastre físico y de la ruina.
Se nos llena la sangre de esperanza, espíritu de fuerza y lucha con todos esos videos de apoyo que tienen de fondo el escenario de ‘El 4tico’.
Un aspecto esencial de la condición humana: la fragilidad de todo aquello que creemos sólido.
Cuando el mito no se revisa, no se reescribe de acuerdo a los tiempos que cambian, se vuelve fantasma y, como tal, vuelve.
Hay que vivir una odisea para que el regreso al origen sea posible.
Imaginé las aguas del estrecho que separa la costa norte de Cuba y los cayos y playas de Florida. Imaginé las balsas y balseros que no lograron llegar.
Películas que se produjeron bajo el control absoluto de Alfredo Guevara… ¿Alfredo qué? Alfredo L. Guevara Valdés… ¿Y quién fue Alfredo L. Guevara Valdés?
Humboldt supo que el ‘problema cubano’ era la esclavitud y el tipo de relaciones sociales que de aquí se desprendía.
Se equivocaba Santiago Feliú, se equivocaba. Aquel Quijote comunista no iría a parar a ninguna parte.
En mis sueños, en Cuba, mi padre se me aparecía vivo. Bonachón, en su cuarto de atrás, ignorante de que acababa de venir de entre los muertos.
Me encargaría de devolverles visibilidad. Iría en su búsqueda, la de ellos y la de muchos otros. Los interrogaría, recogería sus testimonios, los haría revivir…
Este análisis del Programa de Economía y la Cátedra Scholl de Empresa Internacional del CSIS desglosa los anuncios arancelarios del 2 de abril realizados por la Casa Blanca.
Los inversores están preocupados. Al menos la economía parte de una posición sólida.
WLRN: “El senador por Florida Marco Rubio insulta vergonzosamente a las víctimas reales de las dictaduras al comparar la condena de Donald Trump con las injusticias reales de regímenes como el cubano”.
Project Syndicate: “La toma de posesión del presidente guatemalteco Bernardo Arévalo, retrasada nueve horas por un intento desesperado de impedir que asumiera el cargo, ilustra los retos a los que se enfrenta ante unas élites corruptas”.
En medio de la escalada de tensiones que provoca la Nueva Guerra Fría, el mundo se enfrenta a una creciente amenaza de guerra nuclear.
Patricio Pron reflexiona sobre lo que es ser escritor en el siglo XXI, desde el papel de las redes sociales hasta la importancia de escribir sobre fútbol.
Los derechos culturales y socioeconómicos parten de un principio de obligación estatal del que se desentiende la institucionalidad en Cuba.
Se ha tiempo especulando sobre algo que ni siquiera el propio poeta se molestó en aclarar: Heberto Padilla fue el Caballo de Troya de Fidel Castro.
Carlos Martiel ha creado algunos de los performances más impactantes jamás realizados por un artista cubano. Ha transformado su cuerpo en un símbolo de sujeción, supervivencia y resistencia colectiva, con actuaciones memorables que evocan las historias y experiencias de los marginados y desplazados.
Mi galería de horrores cinematográficos no conoce de épocas. Las películas del siglo pasado dialogan con las soñadas una centuria después.
“El fenómeno del cine joven y del cine independiente joven cubano ha cuajado ya, con Muestra o sin Muestra. Durante un tiempo fue el vehículo para hacerlo visible, pero ya ese cine está ahí. Diría que es el rostro más visible del audiovisual cubano hoy”.
Conocí a Alexis Díaz de Villegas en el noveno piso del Teatro Nacional. Más bien conocí a su personaje Segismundo, de ‘La vida es sueño’. “Qué sujeto tan extraño”, me dije. No parecía humano. Era un animal. Un felino.