“En la obra de Carlos Rodríguez Cárdenas se teje una trama que aborda la emigración, la desacreditación de la retórica y la iconografía política oficial, y el arte contestatario”.
“En la obra de Carlos Rodríguez Cárdenas se teje una trama que aborda la emigración, la desacreditación de la retórica y la iconografía política oficial, y el arte contestatario”.
Hoy en día, incluso utilizar el término “discapacidad” se torna despreciativo y estigmatizador a la luz de nuevos enfoques del pensamiento y de los derechos humanos.
Una mujer dedicada a la familia, al cuidado de los hijos y del hogar, que ha renunciado a todo por cumplir con estos deberes que ha asumido y/o le han imputado como inherentes a su condición de mujer.
Fico se encuentra en estado grave pero estable tras un tiroteo por motivos políticos, lo que ha despertado la preocupación por el aumento de la violencia en Europa.
Esta pinga de apartamento que no es sino una especie de reflejo de esta pinga de país.
En Ucrania son visibles varios signos de clientelismo presidencial. Un presidente clientelar y unos oligarcas que buscan rentas son los principales actores del sistema político del país.
La defensa del senador Bob Menéndez está vinculada a la huida de su familia de Cuba en un juicio por corrupción de gran repercusión.
“La fábula trágica de Frankenstein y su creación se aferra a la médula del imaginario humano como alegoría tanto de la otredad como de la infinita soberbia humana”.
“Alice Munro es nuestro Chejov, y va a sobrevivir a la mayoría de sus contemporáneos”, dijo la escritora Cynthia Ozick.
Situada en los márgenes de Facebook, la nueva poesía de Javier Marimón es poesía de la Cuba del aire, escrita en alguno de los dialectos del cubano internacional, una escritura carente de mercado y de público definido. Fragmentada por regionalismos y clubes generacionales, su difusión es precaria. El nuevo lugar de encuentro de los poetas cubanos ha venido a ser el espacio virtual, por lo que es de esperarse que la velocidad digital condicione de alguna manera su forma.
Odio a Fidel Castro.
Odio a Raúl Castro.
Ese odio no es el mío. Pero es sin duda el de al menos algunas personas que están hoy en esta sala. Lo adopto simplemente por su forma. No debería darle temor a nadie.
Los hijos de este “hombre nuevo” frustrado a la larga, ahora desandan los tiempos de sus padres. Fueron niños que apenas vieron en el blanco y negro de los televisores soviéticos las batallas espaciales del Halcón Milenario y la Enterprise, y acumulan muchas dudas.